La dirigencia nacional de Morena afirmó que el PAN, el PRI y sus aliados intentan presentar al exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, como un “preso político” para desviar el foco de las investigaciones por presunto huachicol fiscal.
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, declaró a través de sus redes sociales que la oposición busca centrar el debate en una supuesta persecución política en lugar de abordar las acusaciones por un presunto esquema de contrabando de combustibles. “Quieren hablar de persecución para no hablar de corrupción”, afirmó Montiel, al sostener que el caso se refiere a una investigación por delitos fiscales y de contrabando, y no a motivos políticos.
Montiel sostuvo que las investigaciones apuntan a un mecanismo mediante el cual presuntamente se simulaba el cruce de ferrotanques vacíos por la frontera para introducir gasolina de forma ilegal al país, evitando el pago de impuestos. De acuerdo con la dirigente, este esquema habría provocado un daño superior a los cuatro mil millones de pesos al erario y solo pudo operar, dijo, gracias a resoluciones judiciales que permitieron a la empresa continuar con sus actividades pese a la cancelación de permisos. Asimismo, afirmó que la investigación federal se ha desarrollado durante aproximadamente un año y que el caso podría revelar una estructura más amplia de presuntas irregularidades.
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo a Ernesto Ruffo Appel el 16 de julio en Ensenada, Baja California. Es investigado por presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos. La investigación relaciona el caso con la empresa Ingemar, de la que Ruffo es socio. El expediente surgió tras el aseguramiento de 129 ferrotanques con más de 15 millones de litros de combustible irregular en Coahuila durante 2025. Una jueza federal dictó prisión preventiva contra Ruffo y otros implicados mientras continúa el proceso penal.
Según la carpeta de investigación de la FGR, la empresa Ingemar habría importado combustible declarando mercancías distintas o reportando menores volúmenes para evadir impuestos aduanales. Las indagatorias señalan que la compañía fue constituida en 2018 y que Ruffo ingresó como accionista en 2021. Posteriormente comenzaron a detectarse inconsistencias en las operaciones de importación. Peritajes realizados por la FGR y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) concluyeron que varios ferrotanques ingresaban completamente cargados de gasolina, pese a que la documentación indicaba otro tipo de productos o residuos.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que la investigación se basa en pruebas recabadas durante más de un año y sostuvo que el caso corresponde a un presunto fraude fiscal relacionado con la importación de combustibles. Sheinbaum explicó que la empresa Ingemar habría utilizado dos mecanismos para introducir hidrocarburos de manera irregular: declarar menores cantidades de combustible o registrar productos distintos a los realmente transportados. También recordó que durante el gobierno anterior fueron cancelados permisos de importación a la empresa, aunque posteriormente obtuvo amparos que le permitieron seguir operando.
En contraste, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, calificó la detención de Ruffo como parte de una presunta “cacería de brujas” contra la oposición y pidió que las investigaciones alcancen también a funcionarios de Morena que enfrentan distintos señalamientos. Romero sostuvo que el exgobernador deberá responder ante la justicia por las acusaciones que enfrenta, pero insistió en que el debido proceso debe respetarse y que la ley debe aplicarse sin distinción de partidos políticos.
Mientras tanto, el proceso judicial contra Ernesto Ruffo continúa. El exmandatario permanece sujeto a prisión preventiva y la autoridad judicial deberá determinar los siguientes pasos dentro de la investigación por presunto huachicol fiscal.
