Obras de Annie Ernaux, Edith Eger y Joan Didion abordan el aborto clandestino, el Holocausto y la pérdida de un ser querido, con la escritura como vehículo de transformación personal.
Tres libros basados en experiencias reales abordan, desde perspectivas distintas, la relación entre el dolor y la escritura como herramienta de procesamiento personal. Las obras son El acontecimiento, de Annie Ernaux; La bailarina de Auschwitz, de Edith Eger; y El año del pensamiento mágico, de Joan Didion.
El acontecimiento, de Annie Ernaux
La escritora francesa Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura, reconstruye en El acontecimiento el aborto clandestino al que se sometió en Francia en 1963, cuando la interrupción del embarazo era ilegal. En un fragmento del libro, Ernaux escribe: “Una tarde salí decidida a encontrar un médico que aceptara ayudarme a abortar. Ese ser tenía que existir en algún lugar. (…) Las chicas como yo estropeábamos el día a los médicos. Sin dinero y sin relaciones – de lo contrario no hubiéramos ido a parar a ciegas a su consulta- les obligábamos a recordar la ley que podía llevarles a la cárcel y prohibirles para siempre el ejercicio de su profesión. No se atrevían a decir la verdad: que no iban a arriesgarse a perderlo todo por la cara bonita de una señorita lo bastante estúpida como para haberse dejado preñar. (…) Y como de costumbre, era imposible determinar si el aborto estaba prohibido porque estaba mal, o si estaba mal porque estaba prohibido. Se juzgaba con relación a la ley, no se juzgaba la ley”.
La bailarina de Auschwitz, de Edith Eger
La psicóloga húngara Edith Eger relata en La bailarina de Auschwitz su experiencia como deportada al campo de concentración nazi a los 16 años. En un pasaje del libro, Eger describe: “El doctor Menguele es un asesino refinado y amante de las bellas artes. Por las noches busca entre los barracones a presas con talento para que lo entretengan. Esta noche entra con su séquito de ayudantes y lanza una mirada sobre las recién llegadas. (…) Permanecemos inmóviles, con las espaldas pegadas a las literas de madera que rodean la habitación. Nos examina. (…) Los ojos de Menguele me miran fijamente. (…) ¡Baila! Me ordena. (…) Puedo oír su voz por encima de la música. Habla con el otro oficial acerca de cuáles de las cien chicas presentes serán las próximas en morir. Si doy un mal paso, si hago algo que le desagrade, podría ser yo”. Décadas después, convertida en psicóloga clínica, Eger afirmó que la escritura le permitió integrar el pasado. Sostuvo: “Estamos abrumados por la pérdida y creemos que nunca recuperaremos el sentido de identidad y de realización, que nunca mejoraremos. Pero, a pesar de las dificultades y las tragedias de nuestras vidas y, en realidad, gracias a ellas, todos tenemos la posibilidad de adoptar una perspectiva que nos transforme de víctimas en triunfadores. Podemos elegir asumir la responsabilidad de nuestras dificultades y nuestra curación. Podemos elegir ser libres”.
El año del pensamiento mágico, de Joan Didion
La periodista y escritora estadounidense Joan Didion explora en El año del pensamiento mágico el duelo tras la muerte repentina de su esposo, el escritor John Gregory Dunne. En un fragmento, Didion escribe: “Todavía no estaba preparada para enfrentarme a los trajes camisas y chaquetas, pero sí pensé que podía encargarme de los zapatos que quedaban, lo cual era un principio. Me detuve en la puerta de la habitación. No pude dar el resto de los zapatos. Me quedé allí un momento plantada y entonces me di cuenta de por qué: si John quería volver, le iban a hacer falta zapatos. El ser consciente de esta idea no la erradicó en absoluto. (…) Cómo podía volver John si le sacaban los órganos, ¿cómo iba a volver si no tenía zapatos?”.
Las tres obras comparten la premisa de que la escritura de experiencias personales puede alcanzar una dimensión universal. Ernaux, Eger y Didion escribieron desde sus propias vivencias, convirtiéndose en narradoras de sus tragedias. Según los textos, sus relatos abordan la pérdida, la incertidumbre y el miedo, y buscan ofrecer una reflexión sobre la capacidad humana para encontrar sentido en medio del dolor.
