La relación entre Graciela Borges y Marcos Gutiérrez se extendió por casi tres años a fines de la década de 1990, combinando los mundos del cine y el fútbol argentino.
Graciela Borges y Marcos “Anguila” Gutiérrez iniciaron una relación a principios de 1997 que se mantuvo hasta el año 2000. Borges, actriz de larga trayectoria en el cine argentino, y Gutiérrez, arquero de fútbol profesional, provenían de ámbitos distintos pero compartieron una convivencia que atrajo la atención mediática.
Borges debutó en el cine siendo adolescente, en la película Una casa de ángeles de Leopoldo Torre Nilsson. Su carrera incluye títulos como Crónica de una señora, La ciénaga, Pubis angelical y El dependiente. También condujo un programa radial donde realizaba entrevistas.
Gutiérrez nació el 30 de septiembre de 1968 en San Salvador de Jujuy. Su carrera futbolística comenzó en Huracán y continuó en Newell’s Old Boys, Argentinos Juniors, Talleres de Córdoba, Olimpo, San Martín de Tucumán, Toros Neza, Necaxa y La Serena. Integró preselecciones nacionales argentinas en la década de 1990, pero no fue convocado para los mundiales de 1994 ni 1998.
El vínculo se originó a fines de 1996, cuando Gutiérrez fue invitado al programa de radio que conducía Borges. Tras la entrevista, mantuvieron conversaciones telefónicas durante varios meses hasta que decidieron encontrarse fuera del ámbito laboral. En 1997 comenzaron a ser vistos juntos en público, lo que generó cobertura en revistas de espectáculos.
Durante la relación, viajaron juntos, incluyendo una visita de Borges a la familia de Gutiérrez en Jujuy. Borges asistió a algunos compromisos futbolísticos de su pareja. La convivencia se mantuvo alejada de la vida nocturna, con hábitos sencillos según allegados.
Hacia el año 2000, la pareja decidió separarse de común acuerdo. No se registraron episodios de conflicto público ni declaraciones negativas entre ambos. En 2013 fueron fotografiados almorzando juntos, lo que generó rumores de reconciliación, pero ambos negaron esa posibilidad y afirmaron mantener una amistad.
Borges continuó su carrera actoral y recibió reconocimientos nacionales e internacionales. Gutiérrez, retirado del fútbol, se dedicó a actividades empresariales y mediáticas. En diversas entrevistas posteriores, ambos expresaron respeto y afecto mutuo.
