El Gobierno italiano exigió la expulsión de España del espacio Schengen y ambos países aplican controles fronterizos recíprocos hasta el 15 de agosto, en el marco de un pulso migratorio que responde a intereses electorales.
La llegada de 60.000 inmigrantes al enclave español de Ceuta, que superó temporalmente la capacidad de las autoridades locales, motivó una reacción del Gobierno de Italia, que exigió la expulsión de España del espacio Schengen y anunció la imposición de controles en los pasos fronterizos con España. La medida fue respondida por el Gobierno español con controles similares en la frontera con Italia.
Según datos de Frontex, entre 2021 y 2026 las entradas irregulares registradas en Italia superaron las 470.000 personas, mientras que en España se contabilizaron 234.760. El Ministerio de Asuntos Exteriores italiano indicó que las llegadas irregulares a Italia descendieron un 55% respecto a 2025 y un 82% respecto a 2023. El Gobierno español informó de una reducción del 35% en el total de llegadas y del 71% en las llegadas irregulares a las Islas Canarias.
El pulso migratorio se produce en un contexto electoral: la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, enfrenta competencia interna en su sector político, mientras que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, atraviesa un momento de debilidad parlamentaria. La disputa se enmarca en dos modelos migratorios: el italiano, de restricción, y el español, que impulsa una regularización de migrantes.
La regularización española fue criticada por el Gobierno italiano, que la considera un factor de atracción de migrantes. La Comisión Europea aclaró que la medida otorga un permiso de residencia y no el derecho a la libre circulación por la UE. El Ejecutivo español sostuvo que la situación en Ceuta respondió a una interpretación de una sentencia del Tribunal Supremo y que ningún migrante llegado al enclave accedió a la península.
Los controles fronterizos entre España e Italia permanecerán hasta el 15 de agosto. Se prevé que el conflicto continúe al menos hasta 2027, año electoral en ambos países.
