El Concejo Deliberante de Córdoba aprobó una ordenanza que incorpora nuevas figuras y eleva las multas por ruidos molestos, maniobras temerarias y escapes modificados. La norma habilita el secuestro de vehículos y establece sanciones complementarias.
El Concejo Deliberante de Córdoba aprobó una ordenanza impulsada por la concejala Jessica Rovetto Yapur para abordar los grupos motorizados que generan disturbios, las maniobras temerarias y la contaminación sonora provocada por escapes modificados. La normativa incorpora nuevas figuras y endurece las sanciones para quienes alteren el orden urbano y afecten la convivencia ciudadana.
La iniciativa establece multas de hasta 200 Unidades Económicas Municipales (UEM) y habilita a la autoridad de control a remover y secuestrar vehículos que participen de picadas, produzcan ruidos excesivos o circulen de manera intimidante. Además, incorpora sanciones complementarias como cursos obligatorios de seguridad vial, trabajo comunitario e inhabilitación para conducir.
Uno de los principales cambios de la ordenanza es la incorporación de la figura de “hordas de vehículos”, definida como el desplazamiento coordinado de dos o más vehículos que ocupen la calzada, obstaculicen el tránsito o alteren el orden urbano.
La normativa también prohíbe los escapes libres y los dispositivos destinados a aumentar deliberadamente el nivel de ruido. Los conductores que circulen con escapes no homologados podrán ser multados y los sistemas antirreglamentarios serán retirados, decomisados y posteriormente destruidos. También se establecen sanciones para quienes organicen o participen de concentraciones ilegales.
Multas de hasta $3,7 millones
Para los casos de escapes modificados o ruidosos, las multas serán de entre 6 y 18 UEM, es decir, aproximadamente entre $111.000 y $333.000, junto con la posibilidad de imponer cursos obligatorios de seguridad vial, trabajo comunitario e inhabilitación para conducir de hasta 60 días.
En el caso de los organizadores de concentraciones u “hordas” de vehículos, las sanciones económicas irán de 50 a 200 UEM, equivalentes a entre $925.000 y $3,7 millones. Para quienes participen de estas concentraciones, las multas serán de entre 20 y 200 UEM, es decir, aproximadamente entre $370.000 y $3,7 millones, además de las sanciones complementarias previstas en la normativa.
Como medidas adicionales, se establece el secuestro y la remoción obligatoria del vehículo, con el pago del acarreo y la estadía para recuperarlo. Además, el propietario deberá instalar un escape homologado antes de retirar el vehículo y los escapes ilegales decomisados serán destruidos.
Responsabilidad para conductores y titulares
La ordenanza también establece la responsabilidad solidaria entre el conductor y el titular registral cuando se trate de personas diferentes. De esta manera, las obligaciones derivadas de la infracción podrán alcanzar tanto a quien conducía el vehículo como a quien figura como propietario.
Rovetto Yapur sostuvo que las nuevas medidas tienen como objetivo proteger el derecho al descanso y recuperar el orden en el espacio público. “El espacio público es de los vecinos de bien, no de los violentos”, afirmó la concejala.
La edil también cuestionó el comportamiento de estos grupos y señaló que este tipo de prácticas pueden funcionar como una “cortina de humo” para la comisión de delitos. En esa línea, remarcó: “El que las hace, las paga”. Rovetto Yapur anticipó además que trabajará en una próxima actualización general de las multas para garantizar que las sanciones tengan un efecto disuasorio real.
