Entre el 29 de abril y el 1 de junio, el Sindicato de Camioneros realizó transferencias por $2.579.853.035 a dos fideicomisos vinculados a Liliana Esther Zulet, esposa de Hugo Moyano. Una operación similar se había concretado en septiembre de 2025 por $900 millones.
Entre el 29 de abril y el 1 de junio de 2026, desde las cuentas del Sindicato de Camioneros en el Banco Provincia se transfirieron $2.579.853.035 a dos fideicomisos vinculados a Liliana Esther Zulet, esposa de Hugo Moyano y administradora del holding de empresas del gremio. Entre el 5 y el 17 de septiembre de 2025 se había realizado una operación similar por $900 millones.
Las transferencias tuvieron como destino las empresas Iarai SA (salud y asistencia), Aconra SA (construcción) y Dixey SA (industria textil). Estas compañías forman parte del holding que encabeza Zulet y tienen como único cliente al gremio. En esas firmas se desempeñan como directivos o contratados los hijos de Zulet, Juan Manuel Noriega Zulet y Valeria Alejandra Salerno, y dos de los hijos de Moyano: Jerónimo y Facundo.
Desde el año pasado, los pagos se canalizan a través de tres fideicomisos intermediarios: Thoth, Khasis y Dhanvantari, registrados entre noviembre y diciembre de 2024, con domicilio fiscal en la avenida Belgrano 1255, donde funcionan las oficinas de las empresas mencionadas.
Entre el 29 de abril y el 29 de mayo, se transfirieron a Dixey, a través de Thoth, $879.407.771, y un pago directo adicional de $41.160.000 el 27 de mayo. A Aconra, mediante Khasis, se giraron $544.285.264 en seis envíos entre el 7 y el 29 de mayo. No se registraron transferencias a Iarai en ese período, aunque se detectaron pagos directos por $1.115 millones entre el 22 de mayo y el 1 de junio.
En lo que va de 2026, se habían realizado transferencias previas por $2.971 millones entre el 4 y el 13 de febrero. Según los libros contables, el sindicato transfirió a Oschoca $3.157.731.000 en 2023, $3.594.604.000 en 2024 y $4.611.672.225 en 2025.
La obra social Oschoca enfrenta una crisis con un pasivo estimado en $30.000 millones, dos sanatorios casi cerrados y restricciones en servicios. La cantidad de aportantes disminuyó de 90.000 a 72.719 trabajadores.
Ante las filtraciones de las transferencias, Zulet impulsó una auditoría en el área contable del gremio, que resultó en la expulsión de Claudio Balazic, secretario administrativo. Florencia Veliz, de menos de 30 años, fue designada supervisora de cuentas. Ni Zulet ni Hugo Moyano respondieron a las consultas de LA NACION.
El episodio policial que involucra a Facundo Moyano renovó tensiones familiares. Pablo, número dos del sindicato, confirmó públicamente que no tiene relación con su medio hermano. La relación entre los hijos de Moyano y los de Zulet está marcada por la desconfianza, en disputa por el control político y económico del gremio.
En 2016, Salerno y Noriega Zulet ingresaron al blanqueo de capitales US$ 1.100.000 provenientes de actividades vinculadas al sindicato y su obra social, según un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF). La investigación también reveló que las sociedades proveedoras compraron seis casaquintas en Parque Leloir.
