El Ejército de Irán anunció una recompensa de 30.000 dólares para quien mate o capture a un soldado estadounidense. La medida fue comunicada por el comandante en jefe, general Amir Hatami, y se da en el contexto del conflicto con Estados Unidos e Israel.
El Ejército de Irán anunció este domingo una recompensa de 30.000 dólares (unos 26.000 euros) para cualquier ciudadano iraní que mate o capture a un soldado estadounidense. La prima se duplicará si la acción es llevada a cabo por una mujer.
El comandante en jefe del Ejército iraní, general de división Amir Hatami, declaró: «Si un ciudadano iraní mata o captura y entrega a un soldado invasor estadounidense, recibirá por parte del Ejército de la República Islámica de Irán una recompensa equivalente a 30.000 dólares», según informó la agencia IRNA.
Hatami agregó que, si una mujer lleva a cabo una acción de este tipo, «recibirá el doble de esta recompensa».
El alto cargo militar dijo que la medida responde al «gran número de solicitudes» de personas que deseaban contribuir económicamente a la guerra con Israel y Estados Unidos, iniciada el 28 de febrero.
Tras casi seis meses de conflicto, Estados Unidos no ha llevado a cabo una invasión terrestre de Irán. Hatami no aportó detalles sobre dónde o cuándo se esperaba que se produjera la muerte o captura de soldados estadounidenses.
El anuncio de Teherán se produce dos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que, tras derrotar a Irán, declararía el estrecho de Ormuz territorio de EE.UU.
Irán rechazó esas declaraciones y sostuvo que el estrecho de Ormuz «no puede ser tomado por la fuerza, por un tuit, un portaaviones, una orden o un discurso electoral», reafirmando su soberanía sobre el estratégico paso marítimo.
El jefe del Ejército iraní reivindicó el control de Ormuz por parte de Teherán como una de las condiciones para poner fin a la guerra y calificó esa vía marítima como una «capacidad geopolítica concedida por Dios al pueblo iraní».
Teherán cerró el paso por Ormuz a mediados de julio, tras nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur del territorio iraní, a los que la República Islámica respondió atacando objetivos de EE.UU. en países de Oriente Medio, mientras Washington restablecía el bloqueo naval sobre puertos y buques de Irán.
Irán ha exigido a Estados Unidos que ponga fin a la guerra, levante el bloqueo sobre sus puertos y buques y le permita vender su petróleo en los mercados internacionales a cambio de la reapertura del estrecho.
