El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó la relación con Canadá y afirmó que la ley islámica se aplica en ciudades europeas. El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió y fue invitado a la Unión Europea.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este martes a la relación con Canadá y a la situación de la ley islámica en Europa. En declaraciones públicas, Trump sostuvo que Canadá no aporta beneficios a su país y que la sharia es una práctica extendida en Londres y París.
Trump afirmó que Canadá «no tiene nada que necesitemos» y que Estados Unidos puede «arreglárselas solo». Estas declaraciones se producen en el marco de la disputa comercial entre ambos países, luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, respondiera con aranceles a las medidas impuestas por Washington.
En cuanto a Europa, Trump dijo que «la sharia es prácticamente el segundo estilo de vida» en Londres y París, y sugirió que se debe prohibir la ley islámica. Estas afirmaciones no fueron respaldadas con datos concretos.
La Unión Europea invitó a Mark Carney a dar un discurso en su encuentro anual, lo que se interpreta como un gesto de apoyo a Canadá frente a las tensiones con Estados Unidos.
