Un ensayo clínico de fase III evaluó la combinación de una vacuna personalizada de ARN mensajero con pembrolizumab en pacientes con melanoma de alto riesgo. Las compañías informaron una mejora en la supervivencia libre de recurrencia, aunque no se difundieron los datos completos.
Un ensayo clínico de fase III evaluó la combinación de una vacuna personalizada de ARN mensajero con pembrolizumab en pacientes con melanoma de alto riesgo. Las compañías informaron una mejora en la supervivencia libre de recurrencia, aunque no se difundieron los datos completos.
El desarrollo, denominado intismeran autogene, es una terapia personalizada basada en ARN mensajero. Está destinada a personas que tuvieron un melanoma de alto riesgo y cuyo tumor fue extirpado quirúrgicamente. Su objetivo es reducir las posibilidades de que células cancerosas residuales provoquen recurrencia o metástasis.
El tratamiento se fabrica a partir de una muestra del tumor del paciente. Se analizan las mutaciones y se seleccionan aquellas capaces de generar proteínas anormales, llamadas neoantígenos, que pueden ser reconocidas por el sistema inmunitario. Luego se produce un ARNm con instrucciones para hasta 34 de esos blancos moleculares y se inyecta. La intención es que el sistema inmunitario identifique y ataque las células tumorales.
La vacuna se administra junto con pembrolizumab, una inmunoterapia ya utilizada contra el melanoma. Mientras la vacuna ayuda al sistema inmunitario a identificar el tumor, el pembrolizumab busca eliminar algunos de los mecanismos que impiden que las defensas ataquen eficazmente.
El ensayo incluyó a 1.137 pacientes con melanomas en estadios IIB a IV. Según informaron las compañías Moderna y Merck (MSD fuera de Estados Unidos y Canadá), la combinación logró una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante en la supervivencia libre de recurrencia en comparación con pembrolizumab solo.
No se difundieron la magnitud concreta de la reducción de recaídas o metástasis, los análisis por subgrupos, los resultados de calidad de vida ni datos maduros sobre supervivencia global. Las compañías anticiparon que presentarán los resultados en un próximo congreso médico internacional.
Los porcentajes de reducción del riesgo de recurrencia o muerte del 49% y de metástasis a distancia o muerte del 59% que circularon corresponden al estudio previo de fase IIb, que incluyó a 157 pacientes. Aquel trabajo mostró que los beneficios se mantenían tras cinco años de seguimiento.
Marisol Soengas, jefa del Grupo de Melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España, calificó el avance como una noticia importante y señaló que aún deben conocerse los resultados finales. También planteó interrogantes sobre la posibilidad de generalizar un tratamiento fabricado paciente por paciente y su costo para los sistemas sanitarios.
