Una investigación judicial analiza una maniobra de presunto lavado de activos en casinos de la provincia de Buenos Aires, que incluyó la compra de fichas por 300.000 dólares y su posterior cobro en efectivo.
Una investigación judicial analiza una maniobra de presunto lavado de dinero en casinos de la provincia de Buenos Aires. Según las actuaciones del juez Pablo Yadarola, miembros de una organización bajo sospecha compraron fichas por 300.000 dólares en el Casino Central de Mar del Plata y, días después, las cobraron en efectivo en el Casino de Tigre.
La causa, que el mes pasado motivó más de 30 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, investiga a una red acusada de reclutar apostadores y exdeportistas para llevarlos a salas de juego en Las Vegas, Estados Unidos. Entre los imputados en la causa principal figuran los exfutbolistas Sergio Berti, José «Turu» Flores, Sergio Zárate y Norberto Sánchez, además del periodista Quique Felman, señalados como presuntas víctimas del esquema.
Circuito entre salas de juego bonaerenses
Según la reconstrucción judicial, las fichas emitidas en los casinos de la provincia de Buenos Aires son intercambiables entre sus dependencias. La secuencia de operaciones tomó más de un año.
En mayo de 2025, el presunto organizador Maximiliano Palermo ingresó al Casino Central marplatense con una valija e integró mesas de ruleta con compras millonarias en efectivo en billetes de $10.000 y $20.000. En jornadas posteriores, Palermo y sus acompañantes adquirieron lotes adicionales de fichas.
Días después, Juan Guevara, empleado de una firma vinculada a Palermo, se presentó en la caja del Casino de Tigre para hacer efectivas las fichas. Ante la imposibilidad del casino de abonar la totalidad en una sola transacción por falta de liquidez inmediata, el pago de $346 millones se completó en tres entregas sucesivas.
Alerta de la UIF y descargos oficiales
La operatoria motivó alertas de los organismos de control. El Instituto de Lotería y Casinos de la provincia de Buenos Aires emitió un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) dirigido a la Unidad de Información Financiera (UIF) al detectar movimientos inconsistentes.
Guevara, registrado en la categoría D del Monotributo, figuraba con ingresos estimados inferiores al volumen transaccionado, lo que reforzó la hipótesis de que actuó como testaferro o intermediario.
El presidente del organismo bonaerense, Gonzalo Atanasof, señaló que la información de los apostadores es confidencial, y remarcó que se cumplieron los protocolos al reportar todas las operaciones que superan los umbrales normativos fijados para el cobro de premios.
Palermo negó las acusaciones y se definió como un «agente de casinos», mientras la Justicia avanza en el peritaje de la documentación y los elementos secuestrados en los allanamientos.
