La empresa Granja Tres Arroyos suspendió por tiempo indeterminado las tareas en su planta de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, a partir del 31 de agosto, debido a la falta de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas. La medida fue comunicada a los trabajadores mediante un comunicado interno.
La empresa Granja Tres Arroyos suspendió desde el 31 de agosto, por tiempo indeterminado, las tareas operativas en su planta de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires. La medida fue informada a los trabajadores mediante un comunicado interno, en el que se citaron la falta de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor.
Según el comunicado, el personal no deberá concurrir al establecimiento salvo que sea convocado expresamente por un encargado o supervisor. La empresa no estableció una fecha para la reanudación de las actividades y señaló que las novedades serán informadas a través de sus canales de comunicación.
El secretario gremial de Granja Tres Arroyos, Julio Chamorro, declaró a Perfil que el corte de energía ocurrió durante la última semana y que los trabajadores esperaban una normalización antes del fin de semana, lo cual no ocurrió. Chamorro sostuvo que la interrupción del suministro estaría vinculada a dificultades de la compañía para afrontar la factura eléctrica. Además, mencionó el retiro de equipos pertenecientes a terceros que se encontraban en el establecimiento por alquiler.
Chamorro afirmó que algunos trabajadores reportaron movimientos dentro de las oficinas de la planta, incluido el retiro de muebles y pertenencias personales de los propietarios. Según su testimonio, la planta ya funcionaba con jornadas reducidas de tres o cuatro horas, con una producción cercana a los 50.000 pollos.
El dirigente gremial señaló que la empresa mantiene deudas salariales que, en el caso de Capitán Sarmiento, se remontarían a junio o julio, y que la dotación del establecimiento ronda los 1.200 trabajadores. También indicó que la situación alcanza a otras plantas del grupo.
La planta de Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, permanece paralizada desde mayo. El operario Walter Barbara, con más de 30 años en la compañía, relató que los salarios quincenales se dividieron progresivamente en dos, tres y hasta cinco cuotas, y que los trabajadores rechazaron continuar bajo esas condiciones. Según Barbara, la planta permanece cerrada y los empleados no volvieron a cobrar salarios. Afirmó que integró una primera tanda de 270 trabajadores despedidos y que este lunes se agregaron otros 210 telegramas, lo que elevaría a 480 las cesantías en esa localidad.
Chamorro coincidió con esa cifra y afirmó que también fueron alcanzados integrantes de la representación sindical. En una reunión realizada semanas atrás en la CGT, un representante de la cámara del sector afirmó que el problema es puntual de Tres Arroyos, según relató el secretario gremial.
Para el 9 de septiembre se prevé una reunión en Buenos Aires entre organizaciones sindicales vinculadas a molineros, trabajadores rurales, carne y alimentación. El objetivo, según Chamorro, será avanzar con una acción conjunta frente a los despidos, las deudas salariales y la paralización de establecimientos. El dirigente estimó que existen casi 7.000 puestos de trabajo en riesgo dentro de Granja Tres Arroyos y señaló que los gremios buscarán asistencia para preservar la actividad, además del pago de salarios e indemnizaciones.
