El Comando Sur de Estados Unidos, en coordinación con autoridades de Ecuador, interceptó y hundió este jueves una embarcación que operaba como estación flotante de reabastecimiento de combustible para actividades de narcotráfico del grupo Los Choneros.
El Comando Sur de Estados Unidos, en coordinación con las autoridades ecuatorianas, interceptó y hundió este jueves una embarcación que supuestamente operaba como estación flotante de reabastecimiento de combustible y apoyaba operaciones de narcotráfico del grupo Los Choneros, según informó el organismo en su cuenta oficial en la red social X.
De acuerdo con el comunicado, las fuerzas estadounidenses abordaron y registraron la nave “sin incidentes” y posteriormente la hundieron. Las personas que se encontraban a bordo serán “entregadas de manera segura a las autoridades ecuatorianas”.
La operación se desarrolló en aguas internacionales del Pacífico Oriental y constituye la tercera acción de este tipo difundida por el Comando Sur en la última semana. Previamente, se reportó el hundimiento de otros dos barcos presuntamente vinculados a Los Choneros el viernes y el miércoles pasados.
Los Choneros, organización con vínculos con el Cartel de Sinaloa, fue designada como grupo terrorista por el Gobierno de Estados Unidos, junto a las bandas ecuatorianas Los Lobos y Chone Killers.
La acción se produce un día después de cumplirse un año del inicio de la campaña del Ejército estadounidense contra supuestas embarcaciones del narcotráfico en el Caribe y frente a las costas latinoamericanas del Pacífico. Según datos difundidos, el balance de esa campaña supera los 220 muertos.
La Armada de Ecuador informó que coordina con Estados Unidos el retorno de 28 tripulantes de dos de las embarcaciones interceptadas en altamar, quienes arribarán a la ciudad portuaria de Manta este viernes. Además, señaló que otros tripulantes “continúan navegando a bordo de sus lanchas” y que se desplegaron equipos para acompañarlos hacia el puerto.
En paralelo, familiares de pescadores denunciaron la desaparición de ocho tripulantes del barco Fiorella, que partió a faenar en enero desde la costa ecuatoriana. Organizaciones como Amnistía Internacional solicitaron que se investigue la presunta participación de EE.UU. en ese caso.
