Empresas estadounidenses buscan posicionarse en la cadena de megaproyectos mineros argentinos, en un contexto marcado por la espera de señales políticas, la restricción cambiaria y la alineación geopolítica con Washington.
En el marco del US-Argentina Forum of Critical Minerals, organizado por la AmCham, la US Chamber y el Citi Bank, representantes de empresas estadounidenses manifestaron interés en participar en los megaproyectos mineros de Argentina. Según los asistentes, el financiamiento de bancos de EE.UU. ofrecería garantías ante la incertidumbre electoral y una mayor seguridad en la cadena de suministros, en línea con la postura de la Embajada de EE.UU.
El gobierno argentino presenta al RIGI como una herramienta para asegurar estabilidad por 30 años. Alejandro Díaz, titular de la AmCham, explicó que el régimen acelera las inversiones al restablecer expectativas de confianza, aunque advirtió que, una vez finalizada la ventana de adhesión, el sector privado espera que las condiciones se mantengan estables sin necesidad de un régimen de transición.
El horizonte de recupero de las inversiones mineras promedia dos décadas, lo que genera atención sobre el factor político. Durante el evento, un representante de una empresa minera extranjera señaló que, si bien el presidente Milei afirma poder ganar las elecciones de 2027, las encuestas muestran un descontento social que no logra revertir sin ajustes en su programa.
En cuanto al financiamiento, las reglas son claras: los bancos estadounidenses no financiarían proyectos cuyos proveedores o destino final de fondos sean chinos. La diferencia macroeconómica entre Beijing y Washington radica en que China orienta capital estatal directamente, mientras que EE.UU. necesita generar condiciones de rentabilidad para el sector privado.
Federico Elewaut, director general del Citi en Argentina, remarcó que el desarrollo minero requiere fuertes inversiones previas y que los inversores exigen patrocinadores con experiencia y garantías financieras sólidas. Humberto Pereira, de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de EE.UU. (DFC), sostuvo que el RIGI cambió la evaluación del riesgo local, y que la agencia ofrece seguros contra riesgo político y controles de capital. El EXIM Bank, por su parte, respalda con hasta USD 10.000 millones la iniciativa Project Vault para crear una reserva estratégica de minerales críticos.
Díaz graficó que China procesa actualmente el 85% de los productos mineros terminados en el mundo, lo que genera una necesidad global de descentralizar insumos clave para la electromovilidad. Argentina se presenta como una ventana estratégica por su geología y su posición geopolítica.
Heidi Gómez Rápalo, número dos de la Embajada de EE.UU. en Argentina, explicitó las condiciones necesarias para aumentar la inversión, incluyendo la ratificación del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI) y la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Neil Harrington, directivo de la US Chamber, explicó que el acuerdo de comercio debe ser reestructurado porque su base legal fue anulada por la Corte Suprema de EE.UU., y agregó que lograr la aprobación del PCT es relevante para que las empresas argentinas puedan registrar sus marcas localmente.
En el plano de la infraestructura, AmCham mapeó compromisos de inversión por más de USD 29.000 millones que dependen de caminos, líneas de transmisión y provisión de energía en áreas remotas. Díaz planteó el interrogante sobre la credibilidad de Argentina en un modelo de desarrollo de infraestructura basado exclusivamente en fondeo privado.
