La creadora de contenido y editora de videos Gina Ciccone, de 25 años, se mudó a Bariloche tras dejar su empleo remoto en una empresa estadounidense. Documenta su proceso en redes sociales, donde reúne más de 159.000 suscriptores en YouTube y 30.000 seguidores en Instagram.
Gina Ciccone, de 25 años, decidió mudarse de Buenos Aires a Bariloche, en la Patagonia argentina, para iniciar una nueva etapa vital. Según relató a LA NACION, trabajaba de manera remota para una empresa estadounidense, con horarios flexibles y buenos ingresos, pero consideró que su actividad se había vuelto automática y que no le representaba un desafío.
Ciccone es creadora de contenido y editora de videos. Su proyecto en redes se denomina “Nomad in Progress”. En YouTube cuenta con más de 159.000 suscriptores y en Instagram con 30.000 seguidores. Comenzó a editar videos a los 13 años y mantuvo un canal que alcanzó los 180.000 suscriptores, aunque lo abandonó por la atención que generaba. Posteriormente, abrió una productora y trabajó como filmmaker durante dos años.
La joven se independizó de sus padres a los 18 años y solicitó un préstamo en 2022 para financiar sus estudios y gastos. Trabajó para la empresa extranjera con el objetivo de saldar esa deuda y ahorrar. Tras completar el pago, fue despedida. En su testimonio, indicó: “Cuando me despidieron, me saqué un peso de encima porque yo ya estaba acomodada; no sé si iba a tener el valor como para dejar el trabajo por mi cuenta, pero nada, como que sentí que me sacaron un peso de encima”. También expresó: “Lo tomé como una señal de que ya tenía que cambiar, es como que Dios decidió por mí”.
Con sus ahorros, decidió viajar y documentar su experiencia. Eligió Bariloche porque conocía la zona de un viaje familiar previo. En sus redes, aclaró: “No quiero hacer videos que romanticen el viaje, sino que quiero documentar el proceso de cómo es construir una vida viajando y creando contenido. Mostrar lo bueno, pero también lo malo”. Entre las dificultades, mencionó la presión por generar contenido: “Me sentí totalmente consumida por el contenido. Estaba en lugares hermosos y, en vez de disfrutarlos, pensaba: ‘Tengo que grabar, ¿qué planos?, ¿qué ángulos?’”. También señaló que la libertad inicial le resultó abrumadora: “Cuando renuncié a mi trabajo, yo pensaba que la libertad se iba a sentir bien, pero la verdad es que al principio fue demasiado para mí”.
Sobre su decisión, afirmó: “No quería llegar a los 80 preguntándome qué hubiera pasado, me estaba acostumbrando a una vida que no quería”. Agregó: “Me di cuenta de que, si no salía bien, lo peor era volver a donde empecé”. Actualmente, Ciccone no tiene definido su lugar de residencia a futuro y afirmó: “No tengo idea de dónde voy a estar el mes que viene, pero estoy aprendiendo a abrazar esa incertidumbre”.
