El gobierno de Estados Unidos manifestó su descontento por la decisión del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, de nombrar a José Miguel Insulza como jefe de la misión de observación electoral para los comicios presidenciales de Brasil, debido a los vínculos del exsecretario general con el expresidente Lula da Silva.
El gobierno de Estados Unidos expresó su malestar por la designación unilateral del secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, de José Miguel Insulza como jefe de la misión que observará los comicios presidenciales de Brasil, previstos para octubre. La Casa Blanca reconoce la trayectoria institucional de Insulza, pero considera un error diplomático que se haya asignado esa función a un aliado político y amigo personal del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Insulza fue secretario general de la OEA entre 2005 y 2015, período en el que Ramdin se desempeñó como subsecretario del organismo. En 2005, Lula da Silva, entonces presidente de Brasil, apoyó la candidatura de Insulza para liderar el foro regional. En 2016, Insulza firmó una carta en defensa de Lula en el marco de la causa Lava Jato, junto a otras personalidades políticas.
El texto de esa carta sostenía: “Lula no se considera ni está encima de las leyes. Pero tampoco puede ser objeto de injustificados ataques a su integridad personal. Preocupa a la opinión democrática el intento de algunos sectores de destruir la imagen de este gran dirigente latinoamericano”.
En el contexto actual, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene un enfrentamiento abierto con Lula, que derivó en la cancelación de la visa del embajador de Brasil en Washington. Trump ha expresado su apoyo a la candidatura de Flavio Bolsonaro para las elecciones presidenciales brasileñas. El 26 de mayo, Trump recibió a Bolsonaro en el Despacho Oval, un hecho que no se ajusta al protocolo habitual de la Casa Blanca para candidatos presidenciales.
La misión de observación de la OEA tendrá la función de supervisar la transparencia de los comicios. Ante una eventual denuncia de fraude, la misión sería el órgano encargado de revisar el proceso. Estados Unidos sostiene que Ramdin debería haber designado a un expresidente de la región y que no podía desconocer los vínculos de Insulza con Lula.
