El presidente Donald Trump encabezará una convención del Partido Republicano en Dallas, Texas, durante dos días, con el objetivo de impulsar la campaña de los candidatos del partido de cara a los comicios legislativos del 3 de noviembre. El evento, que comienza este miércoles, es el primero de su tipo organizado para elecciones de medio término.
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participará durante dos días en una convención del Partido Republicano para las elecciones de medio término, que comenzará este miércoles en Dallas, Texas. El evento, organizado por el Comité Nacional Republicano (RNC), tiene como propósito apoyar a los candidatos del partido en los comicios del 3 de noviembre, en los que se renovará el control del Congreso.
El presidente del RNC, Joe Gruters, describió el evento como una “Trumpapalooza” en la que se exhibirá la agenda “Estados Unidos Primero”. La convención contará con discursos de funcionarios, candidatos y líderes partidarios, y culminará con dos intervenciones de Trump.
El Partido Republicano no había organizado previamente una convención para elecciones de medio término, ya que este tipo de eventos se reserva para los años de comicios presidenciales. La iniciativa fue propuesta por Trump, quien buscará posicionarse en el centro de la campaña republicana aunque no figure en las boletas electorales.
En su red social Truth Social, Trump afirmó: “Será el mitin más grandioso de todos. Intervendré la primera noche y me quedaré para una clausura anticipada, con mucha música, la segunda noche. ¡Nos vemos en Dallas!”.
Entre los oradores previstos se encuentran el vicepresidente JD Vance; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el fiscal general, Todd Blanche; la exsecretaria de Prensa de la Casa Blanca Karoline Leavitt, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. Se espera que Trump hable este miércoles cerca de las 20:00 hora local (22:00 en Argentina).
La intervención de Vance, prevista antes del discurso de cierre de Trump, será observada con atención, dado que es considerado uno de los principales aspirantes a la sucesión presidencial en 2028, junto al secretario de Estado, Marco Rubio, quien no asistirá por encontrarse en una gira por América del Sur.
A diferencia de las convenciones en años de elecciones presidenciales, este evento no establecerá normas partidistas ni presentará una plataforma política. En cambio, servirá para destacar los logros de la administración Trump, movilizar a los simpatizantes y criticar las posturas de sectores del Partido Demócrata.
El congresista republicano Riley Moore, de Virginia Occidental, describió el evento como una oportunidad para sentar las bases de la recta final de la campaña hacia el 3 de noviembre. Los comicios podrían modificar el margen de acción de Trump en el segundo tramo de su mandato si los demócratas obtienen avances en el Capitolio.
La elección de Dallas como sede responde a que Texas concentra dos frentes relevantes para noviembre: una carrera al Senado y un proceso de redistribución de distritos electorales que podría beneficiar a los republicanos.
Pese a la presencia de Trump, algunos candidatos republicanos que enfrentan elecciones competitivas no asistirán a la convención para dedicarse a sus campañas locales. Johnson declaró en una conferencia de prensa: “Es un momento crucial, justo antes de que comience la votación anticipada a nivel nacional”.
Según reportes de medios estadounidenses, algunas ausencias se atribuyen a dudas sobre asociarse con un presidente que registra bajos índices de aprobación, en un contexto de aumento del costo de vida y conflictos internacionales. Una encuesta de Reuters/Ipsos ubicó la aprobación de Trump en 33%, el nivel más bajo de su carrera política.
Un sondeo de Politico, realizado a más de 70 candidatos y miembros republicanos, indicó que la mayoría no planeaba asistir a la convención o aún evaluaba su participación. Algunos citaron compromisos previos, como eventos de recaudación de fondos o actividades en sus distritos, mientras que otros mencionaron asuntos personales.
El representante Tom Barrett, de Michigan, quien enfrenta una disputa electoral para conservar su escaño, dijo a Politico: “Simplemente sentí que sería más útil en mi distrito. No puedo controlar lo que el presidente diga en la convención, pero sí puedo controlar dónde estoy y qué hago”.
Trump enfrenta el desafío de equilibrar un discurso que movilice a su base más leal, con ataques a los demócratas, y a la vez captar a votantes moderados e independientes. Encuestas recientes muestran una pérdida de terreno para los republicanos. Un estudio de Gallup indicó que la proporción de estadounidenses que se identifican con el Partido Demócrata creció en el último año, con una ventaja de 10 puntos sobre los republicanos, la mayor desde 2008.
