El Centro de Atención Posparto De’Ai y sus administradoras acordaron cesar operaciones tras una demanda civil del fiscal general Ken Paxton, que las acusaba de ayudar a ciudadanas chinas a evadir controles migratorios para que sus hijos obtuvieran la ciudadanía estadounidense por derecho de nacimiento.
El estado de Texas cerró permanentemente una red de atención posparto en el área metropolitana de Houston, dedicada al denominado «turismo de nacimiento». El Centro de Atención Posparto De’Ai y sus administradoras acordaron cesar toda actividad comercial y de asesoría tras una demanda civil interpuesta por el fiscal general Ken Paxton.
La demanda, presentada en el Tribunal de Distrito del Condado de Fort Bend, acusaba a la empresa de ayudar a ciudadanas chinas a evadir los controles migratorios de Estados Unidos para que sus hijos obtuvieran la ciudadanía por derecho de nacimiento.
Las investigaciones estatales revelaron que el centro operó durante casi dos décadas administrando al menos cuatro propiedades residenciales en Sugar Land, Houston, Richmond y Rosenberg. La compañía promocionaba sus servicios en redes sociales chinas, donde afirmaba haber sido responsable del nacimiento de más de 1.000 bebés en territorio estadounidense y albergar a múltiples familias en simultáneo para facilitar hasta 20 partos por día.
La demanda detalló que la empresa instruía a las mujeres embarazadas sobre cómo solicitar visados turísticos «antes de que el embarazo fuera visible» para evitar interrogatorios en las aduanas. Asimismo, las entrenaba para ocultar el verdadero propósito de sus viajes a las autoridades federales de inmigración.
La resolución judicial firmada prohíbe permanentemente a las operadoras del centro prestar cualquier tipo de alojamiento, asistencia en partos o asesoramiento sobre trámites de visado dentro del estado.
El cierre de la red de Houston coincide con la intensificación de las medidas impulsadas por el gobernador Greg Abbott a través de la Orden Ejecutiva GA-57. La normativa autoriza a la Comisión de Salud y Servicios Humanos, a la Junta Médica de Texas y a otros organismos reguladores a investigar y revocar las licencias profesionales de hospitales, médicos, enfermeros y parteras que promuevan o participen en esquemas de turismo de nacimiento.
La ofensiva estatal abarca también instituciones hospitalarias formales. La Fiscalía General mantiene investigaciones abiertas sobre centros médicos del sur de Texas por presuntamente comercializar «paquetes de parto» con precios fijos en el extranjero para atraer a pacientes internacionales.
Las autoridades federales recuerdan que viajar con el propósito exclusivo de dar a luz no constituye una base válida para un visado de visitante, mientras la justicia texana busca inhabilitar comercialmente a cualquier entidad que pretenda lucrarse con la obtención de la ciudadanía estadounidense.
