El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, intervino en la Asamblea de la ONU y sostuvo que su país no tiene intención de luchar con Europa, aunque afirmó que los objetivos en Ucrania se cumplirán. Representantes europeos y británicos expusieron sus posiciones sobre el conflicto.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, participó este sábado en la Asamblea de la ONU, donde se refirió a la guerra en Ucrania y a la relación con Europa. En su intervención, Lavrov declaró: «No tenemos intención de luchar con Europa, eso es delirio y una tontería». No obstante, agregó que «es precisamente Europa la que se está preparando para la guerra con nosotros».
El canciller ruso sostuvo que «cada día confirman que, como máximo para 2030, nosotros, los europeos, debemos estar listos para la guerra». Según Lavrov, esa postura «puede resultar como una profecía autocumplida porque están invirtiendo enormes cantidades de dinero ahora en la producción de armamento».
Lavrov ejemplificó: «Y en algún momento algún aventurero, y ahora hay muchos de ellos en esas élites, dirá: ‘Muchachos, hemos acumulado tanto, ¿dónde ponerlo? No hay dónde. Ah, prometimos atacar a Rusia'». También señaló que «Europa está haciendo todo lo que puede para frustrar las conversaciones de paz en las que está interesada la administración Trump».
Respecto de Ucrania, el funcionario ruso manifestó que «los objetivos de la operación militar especial se cumplirán, la amenaza contra la seguridad de Rusia se eliminará y la vida pacífica volverá. Esto sucederá sin importar las circunstancias».
Asimismo, puso a disposición la diplomacia de su país en el conflicto en Medio Oriente para «contribuir de manera constructiva a estabilizar esta región estratégicamente importante». «Necesitamos una arquitectura regional estable», agregó.
En el marco de la Asamblea, Lavrov mantuvo este sábado una reunión bilateral de 20 minutos con el ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul. Tras el encuentro, Wadephul intervino en la Asamblea y declaró: «Fue una conversación intensa. Por supuesto, no llegamos a un acuerdo sobre puntos fundamentales. Si Rusia está dispuesta a dialogar de forma constructiva y, sobre todo, si está dispuesta a poner fin a su guerra contra Ucrania, seguramente será posible dialogar».
Wadephul añadió: «Seguiremos instando a Rusia a que se siente por fin a la mesa de negociaciones. Hago un llamamiento a todos los Estados miembros a unirse a nosotros para convencer a Rusia de que el futuro se construye en la mesa de negociaciones, no sobre cadáveres en ciudades y pueblos».
En simultáneo, el secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, declaró al diario The Sun que existe «un riesgo de guerra mayor que en cualquier otro momento». «Podemos perder una guerra en apenas cinco años», reconoció, y consideró a Vladimir Putin como «el enemigo número uno» de su país.
Streeting analizó: «Tenemos una guerra en nuestro continente. Tenemos un presidente ruso con ambiciones imperialistas, que pone a prueba constantemente las defensas de Gran Bretaña, las defensas de la OTAN y la solidez de nuestras alianzas». Y agregó que «en ese contexto, es por eso que hemos decidido llevar a cabo el mayor aumento sostenido en el gasto en Defensa desde el fin de la Guerra Fría».
