Productores del valle de Los Antiguos, en Santa Cruz, lograron la certificación que distingue a la cereza por sus condiciones organolépticas. La primera exportación con el sello se realizará en los próximos meses.
El valle de Los Antiguos, en el norte de la provincia de Santa Cruz, se convirtió en la primera región del país en obtener una Denominación de Origen (DO) para una fruta fresca. La certificación fue otorgada a la cereza que se produce en esa localidad, ubicada sobre el Lago Buenos Aires, junto al límite con Chile.
El sello fue reconocido oficialmente mediante una resolución de la Secretaría de Agricultura del Ministerio de Economía, publicada el año pasado. La distinción se basa en características diferenciales del producto: mayor contenido de azúcar, mayor firmeza y mayor calibre, atributos vinculados a los más de 100 días que el fruto permanece en el árbol, según explicó Diego Aguilar, gerente de la planta de Río Alara, una de las dos empacadoras autorizadas a comercializar con el nuevo sello.
«El tema de la denominación de origen de la cereza surge de una necesidad que teníamos los productores del Valle de Los Antiguos de poder diferenciar un producto que nosotros consideramos que es distinto, pero que también los consumidores consideraban distinto y que tenía un valor agregado que no se podía determinar fehacientemente cuál era, pero que la preferían», declaró Aguilar.
La búsqueda de esas condiciones organolépticas se realizó junto al Inta y su Estación Experimental de Los Antiguos, e insumió entre tres y cuatro años de degustaciones comparativas con cerezas de Mendoza, Neuquén, Río Negro y Chubut. El hallazgo central fue el tiempo que la fruta permanece en el árbol: mientras en Mendoza el ciclo va de 60 a 70 días desde la plena flor hasta la cosecha, «en Los Antiguos fácilmente supera los 100 días del fruto en el árbol», señaló Aguilar. «¿Qué es lo que conseguís con eso? Mayor azúcar, mayor firmeza y mayor calibre», agregó.
Con esa diferenciación probada, el proyecto avanzó primero sobre el sello «Alimentos Argentinos» y luego obtuvo la Denominación de Origen. «Hay muchos productos en el país que tienen denominación de origen, pero de fruta fresca ninguno, es el primero. Y de cereza, uno de los primeros del mundo», destacó el gerente, que mencionó como antecedente comparable las cerezas del Valle del Jerte, en España.
El sello incluye una etiqueta inviolable con código QR y la implementación de tecnología utilizada en Chile, Estados Unidos y Europa para parametrizar calibre, firmeza, crunch y color. Solo la fruta que cumple esos parámetros puede llevar la DO; el resto se destina a circuitos tradicionales.
El año pasado se conformó la Asociación Civil Consejo de la Denominación de Origen Cereza del Valle de Los Antiguos – Patagonia, integrada por productores de la Cooperativa El Oasis y de Río Alara. Luego se elaboró el Manual de Gestión de las Cerezas de Denominación de Origen, con el objetivo de «implementar y validar un sistema de gestión de calidad (SGC) bajo el marco de la DO que garantice la diferenciación, trazabilidad y estandarización del producto, fortaleciendo su identidad territorial, competitividad en mercados y sustentabilidad a largo plazo», según explicó a LA NACION la ingeniera agrónoma María Eugenia Gallego, del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El trabajo incluyó capacitaciones para productores, técnicos, personal de campo y de empaque, difusión de los atributos de la DO y la implementación de mecanismos de trazabilidad. Participaron diez familias productoras, diez técnicos vinculados al Consejo Regulador, al Consejo Asesor y a las dos empacadoras, una consultora externa, dos referentes técnicos del gobierno provincial, la CAPCI, el INTA y el CFI.
La cereza de Los Antiguos se suma a un grupo acotado de productos argentinos con DO, entre ellos el chivito criollo del norte neuquino, los espárragos de Médano de Oro de San Juan, el orégano de San Carlos de Mendoza, el dulce de membrillo rubio sanjuanino, el pimentón del Valle Calchaquí salteño y el salame de Tandil.
La región exportó históricamente a 25 países y hoy lo hace de manera regular a entre 18 y 20, con Inglaterra, Estados Unidos y España como principales destinos. La apuesta es consolidar esos mercados y explorar destinos nuevos, como Tailandia. La primera exportación con el sello DO se realizará en los próximos meses.
El logro será presentado durante la Feria Internacional de Turismo en Buenos Aires. Aguilar también destacó el potencial turístico del valle: «El Valle de Los Antiguos es un valle que tiene un potencial enorme en el turismo», afirmó, y mencionó la posibilidad de desarrollar un esquema similar al de los caminos del vino mendocinos.
