Una jueza de Ecuador instaló este lunes en Manta el primero de tres juicios contra 88 tripulantes de cinco embarcaciones bombardeadas por marines estadounidenses en el Pacífico, acusados de colaborar con el narcotráfico.
Una jueza de Ecuador instaló este lunes en la ciudad portuaria de Manta el primero de los tres juicios directos convocados contra unos 88 tripulantes de cinco embarcaciones bombardeadas por marines de Estados Unidos en aguas del Pacífico, a los que se acusa de colaborar supuestamente con el narcotráfico.
Los tripulantes pertenecen a las embarcaciones Conquista 2, María Candelaria, Don Rufo, X Siempre Don Carlos y Karla Franccesca, cinco de las ocho interceptadas y hundidas por militares estadounidenses entre el 28 de agosto y el 16 de septiembre.
De acuerdo con el Comando Sur, los barcos supuestamente operaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible para lanchas que transportan droga hacia Norteamérica.
Sus tripulantes son señalados de tener presuntos vínculos con Los Choneros, el grupo criminal más antiguo del país andino asociado al mexicano Cartel de Sinaloa y una de las cuatro bandas ecuatorianas catalogadas como terroristas por el Gobierno estadounidense.
Los 88 fueron procesados por el delito de asociación ilícita y están en libertad bajo la condición de que no salgan del país y que se presenten una vez por semana ante el fiscal que lleva los casos.
El juicio de este lunes fue contra ocho tripulantes del Conquista 2 y 24 del María Candelaria; el jueves se instalará otro contra diez integrantes del Don Rufo, y el 8 de octubre será el último contra 46 tripulantes del X Siempre Don Carlos y Karla Franccesca.
Sin embargo, hay otros 70 tripulantes que pertenecen a los otros tres barcos e incluso varios de las tripulaciones del Conquista 2 y del Don Rufo, pero que fueron detenidos en días diferentes, y a quienes la justicia no les formuló cargos al no encontrar delito.
Esa diferencia de criterios es cuestionada por Juan Alvia, abogado de algunos de los procesados, quien dijo a EFE que no entiende por qué a unos sí les han imputado cargos y a otros no, cuando «no hay nada que involucre en un delito a ninguno de los pescadores».
«Están revictimizando a los pescadores, porque para los otros la justicia ya dijo que no existía delito», afirmó.
Alvia sostuvo que las autoridades judiciales están bajo «presión» para «juzgar a estas personas como falsos positivos» porque «el Gobierno así se los está exigiendo».
El abogado aseguró que la Fiscalía no ha presentado «ninguna prueba» que incrimine a los tripulantes.
«Se habló de un supuesto documento que los marinos norteamericanos tenían como prueba de que estaban vendiendo gasolina para las ‘narcolanchas’, pero ese documento no existe. En realidad no han recibido nada de las fuerzas estadounidenses», mencionó.
La jueza anunciará su decisión en este primer caso el próximo 7 de octubre y Alvia dijo que espera que se ratifique el estado de inocencia de todos los tripulantes.
