La empresa británica Rockhopper confirmó que continuará con el proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, luego de que la justicia federal de Tierra del Fuego ordenara la suspensión de la exploración. La compañía citó declaraciones de los gobiernos del Reino Unido y de las islas que calificaron las medidas argentinas como ilegítimas.
La empresa británica Rockhopper ratificó este miércoles su decisión de continuar con el proyecto Sea Lion para extraer petróleo en las Islas Malvinas. En su informe semestral, publicado en su sitio web, la compañía citó declaraciones de los gobiernos del Reino Unido y de las Islas Malvinas, que calificaron las medidas argentinas como «ilegítimas y carentes de justificación jurídica».
El texto también hace referencia a la empresa israelí Navitas, operadora del proyecto, que confirmó que «no se espera que los acontecimientos recientes tengan un efecto material sobre las actividades de desarrollo» de la actividad.
«En las últimas semanas, los comentarios y las posteriores amenazas del Gobierno argentino contra empresas y personas vinculadas con el sector de hidrocarburos de las islas Malvinas generaron un período de mayor atención mediática y política», sostuvo Rockhopper en el informe.
La compañía afirmó que tanto el Gobierno de las Islas Malvinas como el Gobierno del Reino Unido respondieron públicamente «de manera consistente y firme» y calificaron las medidas argentinas «como ilegítimas y carentes de justificación jurídica, y confirmando el compromiso continuo del Reino Unido de trabajar con el Gobierno de las Islas Malvinas, un territorio británico de ultramar con autogobierno, para proteger sus intereses».
El informe también señala que «Navitas, el operador del proyecto, confirmó recientemente que opera conforme a licencias petroleras válidas, otorgadas legalmente por el Gobierno de las Islas Malvinas, un territorio británico de ultramar con autogobierno, con el pleno y continuo apoyo del Gobierno del Reino Unido».
«También confirmó que no se espera que los acontecimientos recientes tengan un efecto material sobre las actividades de desarrollo del proyecto Sea Lion, incluido su cronograma», detalló el texto.
Rockhopper tiene una participación del 35% del proyecto Sea Lion y la operación está a cargo de la israelí Navitas. El proyecto, dividido en distintas fases, tiene previsto comenzar con las perforaciones a principios de 2027. Será en el marco de la primera fase del proyecto que tiene previsto avanzar con 11 pozos y cuyo objetivo es comenzar a producir en el primer trimestre de 2028.
El informe de la empresa británica citando afirmaciones del Gobierno del Reino Unido, del de Malvinas y también la posición de Navitas llega dos semanas después de que la justicia federal de Tierra del Fuego le ordenara a las dos empresas que suspenden la exploración de petróleo en las Islas Malvinas.
La jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, aceptó una medida cautelar de ex combatientes de la guerra de Malvinas e intimó a las compañías que en 10 días presenten una serie de informes.
«Ordenar a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited, en cuanto de ellas dependa, que se abstengan de iniciar, continuar, ejecutar o hacer ejecutar actos materiales de ejecución del proyecto ‘León Marino'», sostuvo la magistrada en su resolución y que concretamente se abstengan de iniciar la «extracción o explotación comercial de hidrocarburos».
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