El gobierno británico afirmó que la acción no constituye un acto «de una relación internacional responsable» y que «socava la prosperidad» de los isleños.
El Reino Unido rechazó el arbitraje internacional que pide la Argentina para frenar la explotación petrolera en las islas Malvinas y calificó la acción como un intento deliberado de «socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo con autogobierno».
«El pueblo de las islas Malvinas ha elegido libre y democráticamente su futuro, y tiene todo el derecho a desarrollar y gestionar sus recursos naturales sin intimidación, coacción o interferencia de terceros», escribió la subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran.
The Falkland Islands are British. We will always defend the Falkland Islanders’ right to self-determination.
— Uma Kumaran MP (@Uma_Kumaran) September 30, 2026
Para la funcionaria británica, la decisión del país de iniciar un arbitraje constituye «el último intento de socavar los derechos y los medios de vida de los habitantes de las Islas».
Además, aseguró que las actividades relacionadas con hidrocarburos en el territorio están reguladas por la legislación británica de las Malvinas y que se llevan a cabo «en plena conformidad con el derecho internacional».
Por otro lado, indicó que esta semana el gobierno inglés le manifestó al canciller Pablo Quirno que «los esfuerzos por obstaculizar la actividad económica lícita en las Islas no constituyen actos de una relación internacional responsables».
«Son intentos deliberados de socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo con autogobierno. Este comportamiento plantea interrogantes sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido», afirmó.
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