Shashi Kumar, ingeniero y exarquitecto principal en Wipro, abandonó su carrera en Estados Unidos en 2010 para regresar a Tiptur, India, y fundar Akshayakalpa Organic. La empresa, que estuvo cerca de la quiebra en sus inicios, alcanzó una facturación anual de 700 millones de rupias (unos 84 millones de dólares).
Shashi Kumar estudió ingeniería en Bangalore y realizó un posgrado en el Illinois Institute of Technology, en Chicago. Antes de dedicarse a la agricultura, trabajó durante 12 años en Wipro, donde llegó a desempeñarse como arquitecto principal, un puesto relacionado con el diseño de sistemas tecnológicos.
En 2010 decidió abandonar ese camino y regresar a Tiptur, en el estado indio de Karnataka, donde había crecido en una familia vinculada con el campo.
La decisión generó un fuerte conflicto con su padre. Según contó Kumar, su progenitor había trabajado toda su vida como agricultor y quería que sus hijos estudiaran para poder alejarse de esa actividad. La relación entre ambos quedó interrumpida durante ocho años.
Pero el interés de Kumar por la agricultura no era nuevo. Desde sus años universitarios se había acercado a la producción natural y había aprendido de agricultores de la región. Uno de ellos fue Cherkady Ramachandra Rao, quien cultivaba distintas especies en una pequeña superficie y le mostró otra manera de entender la economía del campo.
El proyecto que estuvo cerca de desaparecer
Kumar creó Akshayakalpa Organic con la idea de desarrollar un modelo agrícola que pudiera generar ingresos suficientes para convertirse en una opción profesional para los jóvenes.
Los primeros años estuvieron marcados por problemas financieros. La empresa llegó a estar cerca de la quiebra en varias ocasiones y, en 2016, los inversores se habían retirado.
En ese momento, su esposa, Shilpa, aportó 30 lakh de rupias (equivalentes a aproximadamente 33.000 dólares), provenientes de los ahorros familiares. Su tío sumó otros 10 lakh (unos 11.000 dólares). Según Kumar, esos fondos permitieron mantener el proyecto en funcionamiento.
El proyecto empezó a funcionar mejor cuando Kumar logró consolidar un modelo que no se limitaba a producir alimentos orgánicos, sino que también acompañaba a los agricultores en distintas etapas del proceso. La empresa combinó producción agrícola, actividad ganadera y comercialización, y construyó una red estable de productores con la que pudo ampliar su oferta y llegar a más consumidores.
Ese crecimiento permitió que Akshayakalpa Organic dejara atrás los problemas financieros de sus primeros años y se convirtiera en una compañía con ingresos millonarios, llegando a facturar unos 84 millones de dólares anuales (7.000 millones de rupias).
