Un relevamiento del Fondo de Población de las Naciones Unidas y la consultora Voices! indica que la paternidad ocupa un lugar central en las aspiraciones de los varones, en un contexto de caída de la natalidad del 46% entre 2015 y 2024.
Una encuesta nacional de intenciones reproductivas realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la consultora Voices! en Argentina reveló que más del 68% de los hombres encuestados afirmó que la llegada de un hijo sigue siendo un factor importante y determinante en su vida.
El estudio, realizado durante enero y febrero de 2026 y diseñado a partir de parámetros poblacionales del Censo 2022, se propuso «comprender en profundidad los deseos reproductivos de personas mayores de 18 años en el país, así como indagar las motivaciones, percepciones y barreras que inciden en sus decisiones en este campo».
El relevamiento indica que el 56% de los varones de 18 a 24 años considera la paternidad como una dimensión clave para tener una vida plena, porcentaje que contrasta con el 34% registrado entre las mujeres de esa misma franja etaria.
Mariana Isasi, jefa de la oficina de UNFPA en la Argentina, sostuvo: «Mientras las mujeres jóvenes expresan un distanciamiento respecto del mandato de la maternidad tradicional, en los varones jóvenes la paternidad aparece con fuerza. En un contexto atravesado por la incertidumbre económica y la transformación de las trayectorias de vida, los varones más jóvenes tienden a refugiarse en los sentidos más tradicionales de la familia, como la preservación del apellido, el patrimonio, la transmisión del linaje y el reconocimiento social, hallando en la figura de la paternidad un ancla de estabilidad, pertenencia y estatus».
Los datos se conocen en un contexto de caída de la natalidad del 46% entre 2015 y 2024, período en el que los nacimientos anuales pasaron de 770.040 a 413.135, según informes oficiales y de UNICEF. De acuerdo con los expertos, el fenómeno es transversal a todo el territorio nacional y se explica por la menor fecundidad adolescente, la postergación de la maternidad hacia los 30 a 39 años y el aumento de personas y parejas que deciden no tener hijos o tener menos que las generaciones previas.
Respecto a la cantidad de hijos, el 54% de los varones de entre 18 y 45 años afirmó que aún no alcanzó la cantidad que desearía tener. Adrián S., comerciante de 39 años, padre de Juana, de seis años, y Tomás, de 3 meses, declaró: «En nuestro caso buscamos bastante al segundo hijo. Yo no quería que Juana fuera la única, tal vez porque tanto la madre como yo somos de familias numerosas, con varios hermanos. Pensamos en la situación económica y el momento justo, pero vino cuando quiso. Ahora que somos cuatro siento que tengo la familia que quería».
Lorena, su mujer, afirmó: «Cuando Juana empezó a ir al jardín jornada completa, supe que quería tener otro hijo. La idea de que tuviera un hermano o hermana era lo que más me convencía y en nuestro caso nos organizamos muy bien con las tareas del hogar y de los chicos, entonces, desde ese punto de vista, estuve muy convencida de la decisión de agrandar la familia. Esperamos un poco porque tuvimos varios cambios laborales y mudanzas en el medio y después bueno, el tiempo que me llevó quedar embarazada».
El estudio también indagó en las emociones asociadas a la paternidad. El 33% de los varones se sintió identificado con el temor de que un hijo pueda perjudicar o deteriorar el vínculo con su pareja, una preocupación más acentuada que en las mujeres (22%) y el único temor indagado donde la inquietud de los hombres supera a la del segmento femenino por 11 puntos porcentuales. No obstante, el 73% de los varones sostuvo que la llegada de un hijo fortalece la relación de pareja, percepción que desciende al 51% entre las mujeres.
En cuanto a la división de tareas, el relevamiento muestra que los hombres asumen un rol más activo en actividades recreativas y de ocio, como jugar con sus hijos (21%), mientras que la gestión cotidiana de las necesidades básicas, la salud y el aseo queda mayoritariamente a cargo de las mujeres. El 18% de las mujeres que tuvo menos hijos de los que hubiera deseado señaló que el bajo involucramiento de su pareja en las tareas de cuidado y del hogar influyó en esa decisión.
Isasi afirmó: «Comprender cómo los varones imaginan la paternidad, qué expectativas tienen y qué lugar ocupan los cuidados en sus decisiones es fundamental para analizar el escenario demográfico del país». Y agregó: «Incorporar esta perspectiva permite comprender una dimensión menos explorada de la caída de la natalidad».
Entre los más jóvenes, de 18 a 24 años, el estudio señala que, a diferencia de las mujeres de la misma generación, que expresan posiciones más definidas frente a la posibilidad de ser o no madres, entre los varones predomina una mayor indefinición. Otros hallazgos indican que los varones valoran en mayor medida tener un hijo de un sexo determinado, preservar el apellido o el patrimonio, confirmar su fertilidad y el reconocimiento social asociado con la paternidad.
