Mas Noticias

Masa de aire frío provoca inestabilidad, lluvias y tormentas en el centro y norte de Argentina

El avance de una masa de aire frío desde el sur generará un período de inestabilidad en el país, con lluvias y tormentas en el centro y norte. Se esperan actividad eléctrica, ráfagas fuertes y posible granizo en zonas específicas. El noreste podría acumular hasta 140 milímetros hacia el viernes.

Charles Baudelaire: el poeta que definió al héroe como quien se divierte solo

Charles Baudelaire, autor de Las flores del mal, definió al verdadero héroe como quien se divierte solo. Repasamos su vida, su juicio en 1857 y su legado.

De ayudar en el pastoreo a ser los perros más inteligentes: la historia de los border collie

La historia de los border collie, desde Old Hemp hasta Chaser, la perra que aprendió 1022 palabras. Considerados los perros más inteligentes del mundo.

Qué es la alta sensibilidad: el rasgo biológico que afecta al 20% de la población y su abordaje terapéutico

La ingeniera y psicóloga Sigrid Dziwak describió su experiencia con la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS), un rasgo temperamental innato que, según la literatura científica, está presente en una de cada cinco personas y que con frecuencia deriva en diagnósticos erróneos.

A los 14 años, en la esquina de Las Heras y Austria, Sigrid Dziwak se quedaba inmóvil al ver cruzar a una pareja de ancianos tomados de la mano o al cruzarse con la mirada desamparada de un perro callejero. Sentía un nudo instantáneo en la garganta y una marea de lágrimas incontenibles que sus compañeros de colegio no lograban comprender. Para la mirada externa no era más que una tarde cualquiera en la ciudad; para ella, el mundo vibraba a un volumen ensordecedor y con una intensidad que dolía.

Durante décadas, se sintió «rara», desajustada, como si hubiera venido al mundo con una falla de fábrica en el sistema de filtros emocionales. Años más tarde, ya en su vida adulta y de novia con quien hoy es su actual marido, cada encuentro familiar multitudinario se convertía en una odisea silenciosa: conversaciones a los gritos, risas estrepitosas y una vorágine de estímulos que la sobrepasaban por completo. Su mecanismo de defensa era inventar recorridos de supervivencia: escapar al baño incontables veces, sentarse en el piso a jugar con las mascotas o refugiarse con los niños pequeños. Siempre convivía con el mismo reproche interno: la sospecha constante de que había algo roto o defectuoso en su propia cabeza por no poder disfrutar como el resto.

“Todo lo que me pasaba, pasaba por dentro. Y ahí quedaba, salvo por lo que lograba canalizar en las variadas artes que practicaba desde que tengo memoria: la escritura, el dibujo, la lectura, la danza. Fui entrenada, para ´ir para adelante´. Hija de quienes fueron los primeros universitarios de un linaje de sobrevivientes, el mandato que me guió de chica tuvo que ver con aprovechar todo lo que se me había dado», confiesa. Y así, en medio de esa búsqueda interna que llevaba años en diversos espacios terapéuticos, Sigrid se sumó a un programa con la doctora Margaret Paul sobre la terapia del niño interno (Inner Bonding).

Sorpresa, entusiasmo y curiosidad

Desbordada por la incomodidad física y mental que le provocaban los eventos sociales ruidosos, decidió plantear su inquietud en el foro grupal. Esperaba una serie de tácticas concretas, una lista de herramientas rápidas de supervivencia para tolerar los almuerzos multitudinarios y el estrés. Sin embargo, la especialista le devolvió una respuesta que la descolocó por completo. No hubo tips ni atajos. Le dio dos tareas muy precisas: pedirle a su mamá que le describiera en detalle cómo era ella de muy pequeña —a los dos o tres años— y leer el libro The Highly Sensitive Person («El don de la alta sensibilidad»), de la doctora Elaine Aron.

“Recuerdo haberme sorprendido mucho: ¿cómo? ¿Esto no es tan simple? Acostumbrada a la lógica corporativa de plantear un problema y buscar la solución más efectiva y eficiente, su respuesta en forma de tarea y de incógnita me descolocó. Pero, así como sentí sorpresa, también sentí entusiasmo y curiosidad: ¿a qué iba con todo esto? Cuando mi madre se largó a describirme fue un verdadero regalo para mí, aunque al principio no pudiera conciliar a quién describía con quién era yo, la que escuchaba esa respuesta”.

La imagen era la de una nena introspectiva, dueña de un mundo de fantasía gigante, que no se animaba a dar un paso si no era escondida detrás de su hermana. Una niña justiciera que hacía preguntas existenciales muy profundas, a la que le costaba conciliar el sueño porque la cabeza le daba mil vueltas y que solía tener pesadillas hiperrealistas y nítidas. Respondía con precisión al temperamento de aclimatación lenta: necesitaba observar, pausar y adaptarse despacio a cada nuevo entorno.

“Vivía con dolores físicos”

Ese retrato parecía el opuesto absoluto de la mujer que lo recibía. En aquel momento, la vida de Sigrid transcurría a un ritmo vertiginoso en el mundo corporativo. Se desempeñaba como directora de área, viajaba con frecuencia por trabajo, subía a escenarios multitudinarios y oficiaba como vocera de una compañía de primera línea, inmersa en un clima hipermasculino y de máxima autoexigencia. Había estudiado actuación —llegando incluso a integrar la Sociedad Argentina de Actores tras formarse con grandes maestros como Carlos Serrano— para construirse una máscara funcional y encajar sin desentonar.

“El costo corporal y mental que pagaba por sostener ese camuflaje era total. Vivía con dolores físicos y bajando las defensas a cada rato. Durante las exposiciones públicas me ardían físicamente las orejas por el pico de estrés del momento y quedaba completamente ´filtrada´. Tenía que escaparme a un baño o encerrarme en el auto para poder respirar y recomponerme antes de volver a producir. Y había otro costo invisible del que casi no se habla: este rasgo te hace detectar antes lo que otros todavía no ven, desde tensiones emocionales hasta fallas en los planes de negocio. Al procesar tantos escenarios posibles, corrés el riesgo de convertirte en la que siempre porta las malas noticias porque estás señalando lo que puede fallar. Eso, en culturas laborales donde prima el optimismo superficial a toda costa, te pasa una factura relacional altísima”.

La revelación definitiva ocurrió poco después, durante un vuelo a Perú para visitar a su hermana. En su bolso llevaba el ejemplar recomendado de Elaine Aron. Aunque las primeras páginas le generaron cierta distancia y resistencia, en pocos capítulos la coraza se desmoronó. Las lágrimas comenzaron a caer de manera ininterrumpida a medida que subrayaba párrafos enteros. Era la confirmación física e inconfundible del puro reconocimiento. No había ninguna enfermedad ni defecto; todo lo que había experimentado a lo largo de su vida tenía un fundamento biológico.

Personas con Alta Sensibilidad

Aquello que Sigrid acababa de descubrir no era un cuadro psicopatológico ni una etiqueta psiquiátrica. Se trata de la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS), un rasgo temperamental, innato, biológico y hereditario que viene inscripto en el ADN. Es una característica que no discrimina género y está presente en aproximadamente el 20% de la población mundial, lo que equivale a una de cada cinco personas. Sin embargo, ese mismo grupo ocupa cerca del 50% de las consultas en ámbitos terapéuticos, una cifra elocuente que refleja el impacto de intentar encajar en una sociedad construida a la medida del otro 80%.

Tener alta sensibilidad no significa poseer ojos u oídos superpoderosos, sino contar con un sistema nervioso central que procesa la información entrante de una manera cualitativamente más profunda. Quienes conviven con este rasgo perciben con nitidez matices ambientales sutiles, microgestos en las conversaciones, fluctuaciones en los climas emocionales, luces intensas, texturas, ruidos de fondo y olores que para la mayoría pasan desapercibidos.

“El gran talón de Aquiles de este combo es la sobreestimulación. Al recibir y procesar tantos estímulos a semejante escala, llegamos al punto de saturación mucho antes que el resto. Y cuando estamos abrumadas o sobreestimuladas, para nada somos nuestra mejor versión: nos ponemos reactivas, nos enojamos o nos drenamos de energía. En el inconsciente colectivo se cree que sensibilidad es sinónimo de ser alguien suavecito o frágil, pero la realidad neurológica es otra; por eso muchas veces los niños más sensibles son los que más se desbordan o se enojan ante el exceso del entorno”.

¿Cuáles son las virtudes?

Sin embargo, cuando el rasgo es comprendido y bien gestionado, florece como una fuente inagotable de virtudes. Brinda una empatía profunda, una intuición muy afinada para conectar con el sentir ajeno, gran sensibilidad creativa y artística, un arraigado sentido de la justicia y una destreza estratégica singular para detectar riesgos y prever fallas en proyectos antes de que ocurran.

El mayor obstáculo actual radica en el desconocimiento generalizado: dado que la alta sensibilidad casi no forma parte de los programas universitarios de medicina, psicología o psicopedagogía, la falta de información deriva con frecuencia en diagnósticos equivocados. Así, infinidad de infancias y personas adultas terminan siendo innecesariamente patologizadas o medicalizadas bajo etiquetas de TDAH, Trastorno del Espectro Autista, bipolaridad o trastornos crónicos de ansiedad, cuando en realidad lo que necesitaban eran coordenadas y un entorno consciente que supiera alojar su diseño biológico.

Momentos de autocompasión

Ponerle nombre al rasgo marcó un antes y un después fundacional que transformó por completo su vida cotidiana. En el plano personal, el primer movimiento fue de autocompasión: se reconcilió con sus silencios, aprendió a cuidarse de la sobrecarga y dejó de juzgarse por necesitar pausas. En lo vincular, su pareja comprendió sus tiempos y se transformó en su principal aliado y protector. Cuando nació su primer hijo, quien también manifestó alta sensibilidad, todo el mapa se reconfiguró: poner límites firmes sin culpa ni vergüenza ante reuniones familiares o exigencias sociales dejó de ser una opción negociable para volverse una necesidad vital de crianza.

En lo profesional, ese despertar la impulsó a una reinvención profunda: estudió Psicología, sumó formación en psicoanálisis y profundizó en el coaching para entender las raíces del comportamiento. Durante años, sin embargo, prefirió no “anunciar” públicamente el rasgo, siguiendo la recomendación de Margaret Paul de integrarlo primero en su propia intimidad. Todo ese proceso de maduración interior, sumado a sus investigaciones y a su experiencia clínica, decantó de forma natural en la escritura de su propio libro.

Fue a través de sus páginas que sus amigas de la infancia terminaron de comprender a aquella compañera que tantas veces se replegaba del bullicio escolar. Y fue también la excusa perfecta para invitar formalmente a sus padres a la presentación. Frente al público y a su familia, Sigrid leyó fragmentos donde narró escenas concretas de su infancia y explicó cómo las dinámicas del hogar habían impactado en su sensibilidad. Aquel encuentro abrió un diálogo profundamente sanador: sus padres no solo la comprendieron de inmediato, sino que reconocieron que el rasgo venía de la rama de su padre. Para un hombre de la generación baby boomer, criado bajo mandatos de rigidez y fortaleza incuestionable, ver su sentir reflejado en las páginas del libro de su hija significó el derrumbe de décadas de silenciamiento.

En su labor como divulgadora combina la estructura metódica y analítica de la ingeniería con la sensibilidad clínica de la psicología, lo que le permitió crear espacios de aprendizaje como su programa de formación Alta Sensibilidad 101. Diseñado a lo largo de 12 semanas con lecciones breves, dosificadas en pequeñas “capitas” y pensadas específicamente para no sobreestimular a quienes cursan, este trayecto capacita a docentes, directivos escolares, psicólogos, médicos y familias enteras que buscan coordenadas claras para convivir con este temperamento.

“Hoy me trato exactamente como me hubiera gustado que me acompañaran de pequeña”

Hoy, Sigrid suele hacer un énfasis especial en la epigenética y en la responsabilidad de los adultos:

“La genética nos da una base, pero el gen explica apenas una parte chiquita de quiénes somos. Lo verdaderamente decisivo es el entorno, lo que hacemos con ese contexto para que el gen se exprese de la manera más saludable y luminosa posible. Por eso pongo tanto el acento en la crianza y en la capacitación de docentes y terapeutas. No tenemos que ´curar´ a nadie ni pretender que los chicos sensibles se endurezcan para encajar. Tenemos que brindarles coordenadas para que no crezcan sintiendo que son defectuosos”, afirma.

Atrás quedaron los años de sobreesfuerzo, el ardor de orejas sobre el escenario y las máscaras construidas para soportar el ruido ajeno. Hoy, la mirada de Sigrid sobre su propia historia es un faro de compasión y ternura.

“Hoy me trato exactamente como me hubiera gustado que me acompañaran de pequeña: sin tanta exigencia, con más pausas, mucho descanso y una enorme compasión. Paradójicamente, cuanto más tiempo me permito parar, más rápido y lúcida voy cuando retomo mis actividades. Y algo que me reconcilió profundamente conmigo misma fue volver a apropiarme de una palabra: durante años, en las evaluaciones laborales, me decían que era ´demasiado intensa´ como si fuera una condena. Hoy le doy rienda suelta a mi intensidad, porque entendí que es desde esa profundidad donde reside todo lo que tengo para entregar. Saber que no estamos rotos es el mayor alivio del mundo”.

Más Noticias

Masa de aire frío provoca inestabilidad, lluvias y tormentas en el centro y norte de Argentina

El avance de una masa de aire frío desde el sur generará un período de inestabilidad en el país, con lluvias y tormentas en el centro y norte. Se esperan actividad eléctrica, ráfagas fuertes y posible granizo en zonas específicas. El noreste podría acumular hasta 140 milímetros hacia el viernes.

Charles Baudelaire: el poeta que definió al héroe como quien se divierte solo

Charles Baudelaire, autor de Las flores del mal, definió al verdadero héroe como quien se divierte solo. Repasamos su vida, su juicio en 1857 y su legado.

De ayudar en el pastoreo a ser los perros más inteligentes: la historia de los border collie

La historia de los border collie, desde Old Hemp hasta Chaser, la perra que aprendió 1022 palabras. Considerados los perros más inteligentes del mundo.

Santa Cruz: el ministro de Economía admitió déficit y solicitó un programa de convergencia fiscal a tres años

Ezequiel Verbes, ministro de Economía de Santa Cruz, reconoció déficit provincial y solicitó adherir a un programa de convergencia fiscal con horizonte de tres años.

Masa de aire frío provoca inestabilidad, lluvias y tormentas en el centro y norte de Argentina

El avance de una masa de aire frío desde el sur generará un período de inestabilidad en el país, con lluvias y tormentas en el centro y norte. Se esperan actividad eléctrica, ráfagas fuertes y posible granizo en zonas específicas. El noreste podría acumular hasta 140 milímetros hacia el viernes.

Charles Baudelaire: el poeta que definió al héroe como quien se divierte solo

Charles Baudelaire, autor de Las flores del mal, definió al verdadero héroe como quien se divierte solo. Repasamos su vida, su juicio en 1857 y su legado.

De ayudar en el pastoreo a ser los perros más inteligentes: la historia de los border collie

La historia de los border collie, desde Old Hemp hasta Chaser, la perra que aprendió 1022 palabras. Considerados los perros más inteligentes del mundo.