La cineasta emitió un comunicado en el que sostuvo que el empresario «falta a la verdad» sobre el pedido de retirar los restos de sus padres del cementerio Jardín de Paz.
La cineasta Teresa Costantini emitió un comunicado titulado «Sin espacio para la mentira» en respuesta a las declaraciones de su exmarido, Eduardo Costantini, quien había calificado como «una mentira absoluta» la versión sobre el pedido de retirar los restos de los padres de ella del cementerio Jardín de Paz.
En el texto, la cineasta afirmó: «Eduardo Costantini falta a la verdad cuando dice que ‘el tema está terminado’. En septiembre, la Justicia hizo lugar a la medida que presenté para que nadie pueda mover a mis padres del lugar donde descansan. Solicité esta medida amparada en mi derecho de copropietaria de esas parcelas, ya que las mismas no formaron parte del convenio de disolución de bienes en nuestro divorcio. Eduardo, ante la negativa de la Justicia, apeló el dictamen. Recién entonces, ante la sostenida insensatez, decidí hablar».
Asimismo, sostuvo: «Eduardo también falta a la verdad cuando dice que ya compró otras parcelas, como si eso hubiera resuelto la situación. Dicha compra la realizó en noviembre de 2025. El pedido para que retire a mis padres lo hizo por intermediarios el 1 de diciembre, cuando ya era propietario de las mismas. Omite decir, además, que todavía quedaba espacio libre en las parcelas de las que somos copropietarios. No le faltaba espacio».
Y agregó: «Eduardo falta a la verdad cuando dice que la que miente soy yo. En la misma declaración en que lo niega, cuenta que ‘fue una idea’ y la justifica: ‘Si mañana me muero, no tengo lugar’. No se puede negar algo y explicarlo en la misma entrevista. Es de una profunda tristeza que ahora, expuesto, quiera hacer pasar esto como un ‘te dije me dijiste’. Todo está en la justicia documentado. Mis padres siguen donde están. Yo también».
Consultado por LA NACION, Eduardo Costantini había declarado: «Yo tengo, desde hace mucho tiempo, tres parcelas en un cementerio muy conocido [Jardín de Paz]. Las tres están ocupadas, colmadas en su capacidad, por familiares. Entre otros, están los padres de Teresa y una de sus abuelas, que ya no son familiares míos. Yo no entro: si mañana me muero, no tengo lugar. Como la mayoría de los familiares están reducidos a cenizas, le pregunté a algunos de mis hijos si estaban dispuestos a hacer el traslado de las cenizas de sus abuelos y de su bisabuela a otro lugar dentro del cementerio. No es algo extraño, es algo que se hace comúnmente en los cementerios. Como mis hijos no estuvieron de acuerdo, jamás se avanzó con esta idea».
Según sus declaraciones, nunca envió a nadie a hacerle ese pedido a Teresa y aseguró que no puede avanzar con el movimiento de los restos porque sería ilegal sin el permiso del familiar directo. Entonces, sostuvo: «El tema está terminado: compré otra parcela para seguir agrupando a los próximos muertos».
