La Policía Federal de Brasil retiró el pasaporte y prohibió salir del país al senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro, un día después de su derrota en el balotaje ante Luiz Inácio Lula da Silva. La medida fue dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes a solicitud de legisladores oficialistas.
La Policía Federal de Brasil retiró este lunes el pasaporte y prohibió salir del país al senador y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro, un día después de su derrota en el balotaje presidencial ante Luiz Inácio Lula da Silva. El dirigente está sometido a diversos procesos por blanqueo de capitales y estafas, delitos que niega.
“Esta mañana fui a visitar a mi padre, quien, como saben, se encuentra bajo arresto domiciliario. Al salir, la Policía Federal de Lula estaba en su puerta, en plena calle. Me ordenaron entregar mis pasaportes y me prohibieron salir del país”, afirmó Bolsonaro en las redes sociales.
La medida policial había sido solicitada a la Justicia por legisladores oficialistas que alegaron que el dirigente conservador podía abandonar el país como hizo su hermano Eduardo, autoexiliado en Estados Unidos y quien también tiene anulado su pasaporte.
Entre los procesos en contra del excandidato presidencial figura su relación con el banquero Daniel Vorcaro, encarcelado por la quiebra fraudulenta del banco Master que dejó pérdidas de 11 mil millones de dólares. Bolsonaro recibió préstamos millonarios de ese banquero supuestamente para financiar un documental sobre su padre. El banquero se encuentra detenido.
La orden para retirar los pasaportes fue dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. En otro frente, la Policía Federal abrió un expediente sobre una empresa en un paraíso fiscal europeo donde Bolsonaro habría depositado dinero junto con su amigo Willer Tomas, quien es sospechoso de lavar millones de dólares disimulados como apuestas en línea, las bets.
Entre los impulsores de los recursos ante el Supremo Tribunal Federal están los diputados Duda Salabert, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), y Rogério Correia, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT). Otro demandante es el diputado y pastor evangélico Otoni de Paula, del Partido Social Democrático (PSD).
Bolsonaro está protegido por fueros por su cargo de senador nacional, pero solo hasta febrero, cuando vence ese mandato.
Este episodio se produjo poco después de que el político, quien inicialmente había amenazado con reclamar la anulación de las elecciones del domingo, estrategia que abandonó, afirmó que se ocuparía de organizar y encabezar la oposición al mandatario petista. El mensaje apunta a mantener la vigencia de su liderazgo en medio de una probable interna para definir al próximo líder de la derecha brasileña, un espacio que posiblemente lo ocupe el actual gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas.
Este dirigente, que acaba de lograr una victoria aplastante para retener su cargo en el poderoso estado, era citado como eventual presidenciable hasta que el expresidente Jair Bolsonaro designó a su hijo para disputar el gobierno con Lula. La derrota del domingo por una amplia diferencia reduce, sin embargo, las posibilidades de Bolsonaro para mantenerse en esa carrera.
El hijo del expresidente se dirigió a sus seguidores en un video difundido en redes sociales. Aseguró que se reunirá con los diputados y senadores electos para organizar su estrategia de cara a la próxima legislatura. Afirmó que convertirá la Cámara baja y el Senado en su “fortaleza contra la barbarie” que ocurrirá en el país “con cuatro años más de Lula”. “Para resistir al caos, voy a organizar la oposición. Hicimos la mayoría en el Senado y en la Cámara”, recalcó por el fuerte crecimiento de su partido en el Legislativo.
