En un panel de RDEco, Mariano Ortiz Villafañe, Florencia Fiorentín y Lucio Garay Méndez expusieron sus perspectivas sobre el cepo cambiario, las demandas sectoriales y la evolución de las reservas del Banco Central en el horizonte electoral.
La economía argentina enfrenta un escenario complejo de cara a 2027, marcado por las restricciones cambiarias, las demandas de liberalización y la incertidumbre asociada a un nuevo año electoral. En ese contexto, Mariano Ortiz Villafañe consideró que el Gobierno podría evitar cambios profundos en el mercado de cambios para no reactivar las tensiones financieras.
“Hay cosas para desmantelar, para editar un sistema que uno piensa que en el mediano o largo plazo deberíamos converger”, sostuvo el economista al referirse a las restricciones que todavía afectan a las empresas y, en menor medida, a los individuos.
El cepo cambiario y las demandas económicas de cara a 2027
Sin embargo, Ortiz Villafañe advirtió que el calendario político podría condicionar las decisiones oficiales. “Yo no me imagino que el Gobierno quiera dar muchos pasos en ese sentido y lo veo más manteniendo una postura cauta y sin tocar mucho la botonera en ese aspecto”, señaló en referencia a una posible flexibilización del cepo cambiario.
Florencia Fiorentín coincidió en que el próximo año estará atravesado por múltiples tensiones económicas y políticas. Según explicó, las demandas no se limitan al mercado cambiario, sino que también abarcan a la industria manufacturera, el nivel de actividad, el comercio exterior, las inversiones y el empleo.
“Hay demandas por todos lados, por parte de la industria manufacturera, por el nivel de actividad, por la apertura comercial y financiera”, afirmó.
La economista también destacó las dificultades de las empresas que buscan girar utilidades al exterior y las necesidades vinculadas con el consumo y el mercado laboral. En ese marco, advirtió que 2027 combinará la volatilidad electoral con un cierre de año que no habría cumplido todas las expectativas oficiales.
“Va a tener que sortear todo eso junto con un año que no cierra como el Gobierno esperaba”, resumió Fiorentín.
Reservas del Banco Central y ancla cambiaria: las claves del programa económico
Por su parte, Lucio Garay Méndez, economista jefe de ECOGO, evaluó que 2026 presentó una mayor estabilidad cambiaria en comparación con los episodios de tensión registrados durante el año anterior.
“Creo que este año en ese sentido fue mucho más tranquilo”, sostuvo al comparar la evolución de las variables financieras con los episodios de volatilidad de las tasas de interés y las presiones sobre el tipo de cambio.
Para el economista, la acumulación de reservas al comienzo del año contribuyó a mejorar las expectativas y permitió al Banco Central contener las presiones cambiarias. También destacó que, desde julio, el dólar avanzó a un ritmo promedio cercano al 1% mensual, según su análisis.
“Haber acumulado reservas, mantener el superávit fiscal, creo que son grandes claves del programa del Gobierno que le permitieron reducir la volatilidad frente a lo que tuvimos el año pasado”, explicó.
No obstante, Garay Méndez advirtió que la evolución de las reservas seguirá siendo determinante para evaluar la sostenibilidad del esquema económico y las perspectivas para 2027.
“Una de las cuestiones fundamentales a seguir va a ser cómo siguen evolucionando las compras”, señaló al referirse a las adquisiciones de divisas del Banco Central.
El economista también alertó sobre la interrupción de las compras de reservas durante tres rondas consecutivas. La capacidad de recomponerlas y sostener el ancla cambiaria será, según su análisis, uno de los factores centrales para determinar cómo comienza el próximo año electoral.
