El presidente del Comité Capital de la UCR, Miguel Nicolás, se mostró junto a Ramón Mestre y Dante Rossi en la asunción de autoridades de la seccional 14. La conducción capitalina busca contener a todos los sectores, mientras persiste la interna por la estrategia electoral para 2027.
El presidente del Comité Capital de la Unión Cívica Radical (UCR), Miguel Nicolás, encabezó el acto de asunción de las nuevas autoridades de la seccional 14, realizado al cierre de la semana. Durante el encuentro, Nicolás estuvo acompañado por el secretario del Comité Capital, Pablo Farías, dirigente del sector de Ramón Mestre, además de legisladores, concejales, dirigentes barriales y militantes.
En la actividad, la conducción capitalina ratificó el objetivo de recuperar el gobierno municipal y provincial. Según señalaron cerca del legislador y referente de Fuerza Renovadora, la UCR se prepara para afrontar 2027 «con propuestas claras y con el propósito de volver a gobernar tanto la ciudad como la provincia de Córdoba».
La imagen compartida por Nicolás, Mestre y Rossi generó interpretaciones en el ámbito partidario. Mestre y Rossi se ubican en la vereda interna opuesta a Rodrigo de Loredo y cuestionan una eventual alianza electoral con La Libertad Avanza (LLA).
Nicolás es un aliado político de De Loredo y Generación X se impuso en 12 de las 14 seccionales de la ciudad. Las seccionales 13 y 14 fueron los dos circuitos electorales que conquistó la oposición interna en la Capital. Según interpretan quienes siguen de cerca el armado radical, Nicolás busca mantener «a todos los sectores adentro».
En el plano provincial, Matías Gvozdenovich, titular del Comité Provincia, llegó a la conducción partidaria con la premisa de «desperonizar al radicalismo» y fogonea una oposición interna a De Loredo.
Mestre, Rossi y otros dirigentes radicales nucleados en la «resistencia» rechazan un acuerdo con el espacio libertario de Javier Milei. Su planteo es que la UCR debe construir una oferta electoral propia junto a fuerzas con las que «comparta una visión sobre el Estado», antes de discutir candidaturas o sellar alianzas.
En esa línea, Mestre insiste en que la prioridad debe ser un acuerdo programático con los potenciales socios de un frente no peronista, bajo la consigna de los «Puntos de acuerdo para la Córdoba que viene». El exintendente integra el grupo de los llamados radicales sin peluca, junto a Carlos Briner, Juan Jure y otros dirigentes que cuestionan la posibilidad de subordinar la identidad partidaria al proyecto de Milei.
El mestrismo pretende que la conducción de la UCR cordobesa habilite una competencia interna para definir las candidaturas de 2027. Mestre, Briner y Rossi reclaman elecciones partidarias para elegir al candidato a gobernador y a los postulantes para los demás cargos en disputa.
Voces de la cúpula provincial advierten que la puja que plantean los opositores internos «no es por una discusión ideológica, sino por cargos».
En la Capital, Nicolás puso en marcha el aparato partidario para reforzar la estructura territorial rumbo al 2027. El triunfo en 12 de las 14 seccionales le otorgó una base de respaldo para conducir el partido en la ciudad, aunque el mestrismo conserva enclaves desde los cuales puede disputar poder.
En la carrera por la intendencia, Rossi ya recorrió la mitad de los barrios de la ciudad y reclama que la conducción partidaria habilite una interna. En esa carrera ya están anotados Juan Negri, Javier Bee Sellares, Soledad Carrizo y Sergio Piguillem.
Rossi sostuvo que quien pierda una interna debe acompañar y se mostró a favor de que De Loredo encabece una propuesta radical para disputar la gobernación. Esa diferencia no elimina su rechazo a una alianza con Milei, pero lo ubica en una posición distinta frente al liderazgo electoral de De Loredo.
