La periodista contó en una entrevista con Guía para Padres que amamantar no fue un proceso sencillo tras una operación mamaria y que debió complementar la alimentación con fórmula. Dijo que sintió culpa y angustia, y que con el tiempo aceptó que no era un problema bajo su control.
María Belén Ludueña, periodista y conductora, brindó una entrevista al ciclo Guía para Padres, conducido por Juli Puente, en la que se refirió a los primeros meses de maternidad de su hijo Vito, que tuvo junto a Jorge Macri. En la charla, habló sobre las dificultades que enfrentó con la lactancia y el proceso de aceptación posterior.
Ludueña explicó que amamantar no resultó un proceso sencillo debido a una operación de mamas que se realizó años atrás. “A mí me costó un montón amamantar, me costó un montón porque en algún momento tomé la decisión de operarme las lolas hace muchos años y ponerle uno de los conductos estaba tapado”, declaró.
Según relató, al salir del sanatorio debió complementar la alimentación de Vito con fórmula para favorecer su aumento de peso. “Al principio, ¿viste cuándo yo decía ‘Bueno, salgo del sanatorio con una lactancia mixta’?”, recordó. En ese contexto, mencionó que comenzó a sentir culpa al notar que la producción de leche no era la esperada. “Yo me daba cuenta de que, por más que me sacaba leche… yo decía: ‘¿Cómo voy a alimentar a mi bebé con esto?’”, expresó.
La periodista también indicó que la situación tuvo un impacto emocional durante las primeras semanas. “Sí, me angustié, me angustié bastante porque había arrancado bien”, afirmó. Esa sensación se intensificaba cuando observaba que el bebé necesitaba otros complementos para alimentarse.
Con el paso de los meses y el acompañamiento de profesionales, Ludueña modificó su perspectiva. “Me relajé porque me empecé a dar cuenta de que no era algo que lo estaba haciendo a propósito, sino que no me salía y que Vito estaba creciendo bien y sano”, sostuvo. Además, aseguró que pudo darle leche materna a su hijo durante tres meses, aunque con esfuerzo. “Sí, le pude dar solo 3 meses a mi bebé leche materna y con mucho esfuerzo”, afirmó. También recordó el tiempo dedicado a la extracción de leche, la hidratación y los cuidados personales para intentar aumentar la producción, y concluyó: “A veces no se puede controlar”.
Al reflexionar sobre su experiencia, Ludueña mencionó un aspecto que aún aparece en sus pensamientos: “Amamantar más tiempo, sí, me hubiese encantado poder hacerlo”. Sin embargo, aclaró que con el tiempo entendió que no debía sentir culpa: “No soy peor mamá porque no pude amamantar lo suficiente”.
La conductora señaló que, tras atravesar momentos de exigencia personal y comparar su recorrido con el de otras mujeres, logró enfocarse en su propio proceso y aceptar que cada maternidad se desarrolla de manera diferente.
