Gracias a sus vertientes naturales y un manejo sustentable, este espejo de agua en Púan mantiene un nivel óptimo y una población abundante de pejerrey, consolidándose como un destino clave para los aficionados.
La pasión por la pesca deportiva lleva cada temporada a miles de aficionados a recorrer largas distancias en busca del pique ideal. En la provincia de Buenos Aires, la región oeste ha sido históricamente un área de gran atractivo por sus numerosas lagunas, aunque la sequía de la última década redujo notablemente la oferta. Algunos espejos de agua, sin embargo, lograron sobreponerse y mantenerse vigentes. Entre ellos, La Segovia, ubicada a unos 15 kilómetros de la ciudad de Púan, atraviesa un período de recuperación sostenida.
Administrada por el Club de Pesca Deportiva de Púan, esta laguna posee una particularidad clave: nunca se secó, gracias a la presencia de vertientes naturales. Este factor, sumado a sus aguas claras y abundante alimento, genera un entorno ideal para el desarrollo del pejerrey. Actualmente, presenta un muy buen nivel hídrico y extensos juncales, sectores donde se concentran los mejores ejemplares.
Hugo Verdecchia, integrante de la comisión directiva del club, explicó que el ámbito se mantiene en excelentes condiciones gracias a un fuerte compromiso con el cuidado. «Contamos con vigilancia mediante cámaras y conexión permanente con Patrulla Rural, lo que ayuda a evitar la depredación», señaló. Este control, junto con el buen nivel de agua, favorece una población de pejerreyes cada vez más abundante y de mejor tamaño.
La temporada comenzó con condiciones climáticas favorables, permitiendo excelentes faenas embarcadas. Con la llegada del frío intenso, se espera que el pique a flote ceda protagonismo al paternóster, una modalidad que suele rendir mejor en invierno y selecciona ejemplares de mayor porte. Actualmente, la laguna ofrece un pejerrey con un promedio que oscila entre los 300 y 500 gramos, con presencia de algunos ejemplares de mayor tamaño. El cupo establecido es de 25 piezas por pescador.
La pesca es exclusivamente embarcada, en un ámbito que alcanza profundidades de hasta 3,5 metros y una superficie aproximada de 90 hectáreas. Además de su rendimiento, La Segovia se destaca por su infraestructura. El club ofrece parrillas, duchas con agua caliente, una churrasquera cerrada, alquiler de botes modernos equipados con todas las medidas de seguridad y un predio habilitado para acampar. Su cercanía a Púan la convierte en una opción ideal tanto para escapadas cortas como para estadías más prolongadas.
En franco crecimiento y con un presente prometedor, La Segovia vuelve a consolidarse como uno de los grandes escenarios para la pesca del pejerrey en la provincia de Buenos Aires.
