Una avenida que divide los municipios de Tres de Febrero y La Matanza expone diferencias significativas en la carga tributaria para empresas de un mismo rubro, generando debate sobre gestión municipal y competitividad.
En el Conurbano bonaerense, una avenida que separa los municipios de Tres de Febrero y La Matanza ilustra un marcado contraste en las tasas municipales que deben afrontar las empresas. Del lado de Tres de Febrero, una empresa paga aproximadamente $234 mil, mientras que a metros de distancia, en La Matanza, una firma del mismo rubro y escala abona cerca de $8,9 millones.
Según datos expuestos, el costo por metro cuadrado en Tres de Febrero ronda los $308, mientras que en La Matanza supera los $1.100. Esta diferencia ha llevado a una de las empresas a judicializar el caso, presentando una demanda contra el municipio por considerar las tasas como «confiscatorias».
El caso pone en evidencia distintos enfoques de gestión municipal. Por un lado, Tres de Febrero, durante la gestión de Diego Valenzuela, implementó una política de reducción de tasas para atraer inversiones, logrando la radicación de empresas como Mercado Libre y FEMSA. Por otro lado, en La Matanza, gobernada por Fernando Espinoza, la carga tributaria es significativamente mayor.
Esta disparidad genera una competencia asimétrica entre distritos, donde la carga fiscal se convierte en un factor determinante para las decisiones de inversión y localización empresarial. Las consecuencias impactan no solo en los contribuyentes, sino también en el empleo y el desarrollo económico local.
El debate trasciende lo técnico y aborda el rol del Estado municipal: si debe actuar como facilitador del crecimiento económico o depender en mayor medida de la tributación del sector privado para su financiamiento. En un contexto económico complejo, estas diferencias pueden ser decisivas para la competitividad regional.
