El pianista y compositor retorna de una gira por España para ofrecer una serie de conciertos que reflejan su diversidad artística, desde el tango contemporáneo en dúo con Pablo Agri hasta la canción junto a Belén Mackinlay.
Tras una gira por España, el pianista Juan Esteban Cuacci regresa a Buenos Aires con una serie de presentaciones que abarcan desde el Salón Dorado del Teatro Colón hasta la Casa de la Cultura de Almirante Brown y el Torquato Tasso. Su agenda del 15 al 23 de abril muestra dos facetas de su trabajo actual: el dúo consolidado con el violinista Pablo Agri y el proyecto «Otro tiempo» junto a la cantante Belén Mackinlay.
En diálogo con medios, Cuacci reflexionó sobre la evolución de su trabajo con Agri tras la gira europea: «Nada cambió, pero todo evolucionó. Encontramos un sonido y una forma que, si bien conocíamos, florecieron en nuevas formas y sonidos». El dúo, que se presenta el 15 de abril en el Colón y el 18 en Almirante Brown, continúa explorando el tango desde una perspectiva contemporánea, integrando elementos de jazz, música de cámara e improvisación.
Respecto a su enfoque sobre la tradición tanguera, Cuacci expresó: «No siento que ‘tengamos’ que respetar nada de manera consciente. Nos sale naturalmente ser tangueros. Sigo creyendo que el tango es la música de Buenos Aires, y cuando toco, eso aparece inevitablemente».
En paralelo, el 23 de abril en Torquato Tasso, presentará «Otro tiempo» junto a Belén Mackinlay, un trabajo centrado en la canción y el folklore argentino. «El trabajo con Belén es completamente distinto», señaló Cuacci, quien en este proyecto asume el rol de director musical, arreglador e intérprete de múltiples instrumentos. «Ella tiene una visión muy clara, elige el repertorio, y mi rol es construir un ‘traje’ musical que le funcione», explicó.
El artista también adelantó que se encuentra preparando un tercer disco junto a Pablo Agri, que incluirá composiciones propias, clásicos del tango, obras de Astor Piazzolla, folklore e incluso rock nacional. Sobre la relación con sus trabajos anteriores, comentó: «Me lo imagino como cuando uno se encuentra con una foto vieja propia: hay ternura por lo que uno fue, pero también entusiasmo por lo que está viniendo».
Las presentaciones en Buenos Aires funcionan como un mapa de su presente artístico, mostrando un diálogo constante entre la tradición y la exploración personal, donde cada concierto se plantea como una experiencia única.
