El equipo merengue vive un clima de máxima tensión a días del clásico ante Barcelona, que puede definir el título de La Liga. Una discusión entre el francés y el uruguayo casi deriva en una pelea física.
El Real Madrid atraviesa horas complicadas. Luego de una semana marcada por cuestionamientos internos y dudas sobre el estado físico de Kylian Mbappé, el equipo español sumó un nuevo episodio de tensión en su entrenamiento de este miércoles. Según informó el diario Marca, los futbolistas Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde mantuvieron una fuerte discusión que incluyó empujones y estuvo cerca de terminar en un enfrentamiento físico.
El incidente ocurrió en la práctica a puertas cerradas, en la antesala de un clásico decisivo ante Barcelona. El conjunto catalán visitará el Santiago Bernabéu el próximo domingo con once puntos de ventaja, por lo que un empate le bastará para consagrarse campeón de La Liga. La presión en el plantel blanco es alta, ya que el equipo no ha logrado títulos en la temporada y quedó eliminado en cuartos de final de la Champions League.
De acuerdo con la prensa española, el altercado entre Tchouaméni y Valverde refleja el deterioro interno que vive el vestuario. Una pierna fuerte en la práctica desencadenó un cruce de reproches, empujones e insultos. Los compañeros debieron separar a ambos jugadores, y la discusión continuó en el vestuario. Medios locales señalan que el clima en el grupo es cada vez más dividido, con futbolistas que prácticamente no mantienen relación entre sí.
Además, se menciona que la convivencia con el entrenador Álvaro Arbeloa no es sencilla, y que seis jugadores no le dirigen la palabra. En la misma semana, también se registró un cruce menor entre Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras, aunque este último restó importancia al hecho.
Tanto Tchouaméni como Valverde son considerados pilares del equipo, reconocidos por su entrega y temperamento. Sin embargo, el desgaste emocional de una temporada sin títulos y las fracturas internas han generado un ambiente tenso en Valdebebas. Mientras los aficionados esperan un triunfo en el clásico para evitar la consagración de Barcelona en su estadio, el panorama interno enciende las alarmas de cara al cierre del torneo.
