Durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, un oficial de la Kriegsmarine nacido en Buenos Aires se destacó por hundir nueve embarcaciones aliadas y dañar otras cinco. Su historia es reconstruida por el investigador Juan Martín Alice.
Desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial, en septiembre de 1939, el Tercer Reich buscó bloquear al Reino Unido cortando el suministro de alimentos, tropas y provisiones desde América del Norte. Los temibles U-Boot (submarinos alemanes) apuntaron sus torpedos contra buques mercantes. Entre noviembre de 1939 y julio de 1940, un comandante de U-Boot se destacó por inspirar terror en las tripulaciones aliadas: Heinz Maxim Arnold Scheringer, un oficial de la Kriegsmarine nacido en Argentina.
En ese breve período, Scheringer hundió nueve embarcaciones y averió otras cinco, recibiendo varias condecoraciones por su eficacia. Según el investigador Juan Martín Alice, autor de Comandante Scheringer: historia y secretos de un submarinista argentino en la Segunda Guerra Mundial, “Scheringer fue el oficial de la marina alemana nacido en la Argentina con la carrera más interesante”. En diálogo con LA NACION, Alice detalla que “hundió 52.000 toneladas, y cuando cae prisionero en julio de 1940, era un oficial destacado y reconocido”.
Heinz Scheringer nació el 29 de agosto de 1907 en Buenos Aires, hijo de un pastor protestante alemán que fue enviado a la Argentina para construir La casa del marino alemán. Vivió cerca del puerto y desde niño soñó con ser marino. Se fue del país en 1913, a los seis años, pero siempre se consideró argentino. Ingresó a la Marina alemana en 1927, con 20 años, y realizó entrenamiento clandestino en submarinos en Finlandia, debido a las restricciones del Tratado de Versalles. Tras la guerra, regresó a su patria natal.
