En el partido bonaerense de Baradero, productores agropecuarios reportaron al menos cinco hechos delictivos en la última semana, incluyendo robos de animales, carneadas, rotura de alambrados e ingreso a viviendas. Desde la Sociedad Rural local señalaron una «ausencia del Estado» y limitaciones operativas en la patrulla rural.
La preocupación por la inseguridad rural crece en Baradero, en el norte de la provincia de Buenos Aires. Productores agropecuarios denunciaron una seguidilla de delitos en campos del partido, entre ellos robos de animales, carneadas, rotura de alambrados, ingreso a viviendas rurales y daños en establecimientos productivos. Según informó la Sociedad Rural de Baradero, solo en la última semana se registraron al menos cinco hechos delictivos en distintas zonas rurales.
Pablo Roller, vicepresidente de la Sociedad Rural de Baradero, declaró: “El campo es tierra de nadie”. Sostuvo que la inseguridad que crece dentro de la ciudad también se trasladó al campo. “Todos los días hay un tema de inseguridad en Baradero que no existió nunca. Robo de motos, carteristas, cosas que no existían y que empezaron a pasar. Y eso un poco se termina reflejando en el campo. La semana pasada hubo cinco delitos. Entraron a campos, cortaron alambrados, rompieron tranqueras, entraron a casas y hubo carneadas”, afirmó.
Roller indicó que la semana pasada se realizó una reunión en el Centro de Comercio local con instituciones y vecinos. Allí quedó expuesto el malestar por la falta de respuestas. “Hay un despelote grande desde la administración municipal por la falta de recursos, de gente y de respuesta. No te atienden”, sostuvo.
Uno de los episodios de mayor impacto fue la desaparición de 700 vacunos en las islas del partido, detectada cuando un veterinario fue a realizar tareas de vacunación. Según Roller, el caso es investigado por la fiscalía local. “Faltaron 700 animales cuando fue el vacunador del ente a vacunar”, señaló. Esto derivó en controles sobre embarcaciones en el área isleña.
Fuentes judiciales consultadas indicaron: “Hay una denuncia del 4 de mayo y el hecho es en la zona de islas de Baradero. Un lugar bastante complicado en el sentido de que no hay gente prácticamente que viva en la zona. Se está trabajando, la causa está en trámite”.
Otro caso ocurrió en un feedlot sobre la ruta 9, donde delincuentes entraron y carnearon animales. El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad. Roller afirmó que el productor afectado ya sufrió varios robos similares. “A este productor es la décima quinta vez que le roban”, dijo. En ese episodio, además del robo de animales, los delincuentes cortaron alambrados y provocaron que parte de la hacienda terminara dispersa en campos vecinos.
Roller señaló que la situación se agrava por las limitaciones operativas de la patrulla rural. “La patrulla rural no tiene gente. De cuatro patrulleros anda uno y medio”, indicó. También mencionó que hay efectivos con carpeta médica y falta de personal disponible para cubrir la extensión del distrito.
Desde la entidad rural comenzaron a mantener contactos con fiscales y abogados para hacer un seguimiento más detallado de los delitos rurales y reclamar avances judiciales. “Queremos identificar bien todos los delitos rurales, qué fiscalía interviene y cuántos casos se resuelven”, explicó Roller. Según afirmó, muchos productores sienten que las denuncias terminan archivadas sin resultados. “Este productor tiene como 15 denuncias y todas archivadas”, sostuvo.
Otra preocupación mencionada es la venta ilegal de carne a través de redes sociales, que según sospechan en el sector estaría vinculada con animales robados. “En Facebook ofrecen carne a $10.000 o $12.000 como si estuviesen vendiendo chupetines”, dijo Roller.
Los productores temen que la situación empeore con la llegada del invierno, una época donde históricamente suelen incrementarse los casos de abigeato. “Empieza el invierno, que normalmente trae mucho más abigeato”, afirmó Roller. También vinculó la situación con problemas que, asegura, se repiten tanto en el campo como en la ciudad. “No tenemos caminos rurales, no levantan la basura, hay problemas de luz. Esa pequeña ausencia del Estado hace que la inseguridad se potencie y que los delincuentes se den cuenta de que hacen lo que quieren y no pasa nada”, expresó.
LA NACION intentó comunicarse con autoridades del municipio de Baradero para conocer su postura frente a los reclamos por la inseguridad rural y la falta de recursos denunciada por productores y dirigentes rurales, pero hasta el cierre de esta nota no obtuvo respuesta.
