La conductora de 99 años afirmó que sus padres la llevaron a ver la inauguración del Obelisco en 1936, cuando ella tenía ocho años.
El Obelisco de Buenos Aires celebró sus 90 años con una jornada especial organizada por la Ciudad de Buenos Aires que incluyó shows musicales, mapping 3D, intervenciones artísticas y visitas guiadas. Durante el evento, se proyectó un mensaje grabado de Mirtha Legrand.
La conductora apareció en pantalla y comenzó el saludo con las siguientes palabras: “Hola, buenas tardes. Soy Mirtha Legrand, si no me reconocieron. Y no quería estar ajena hoy que se homenajea a nuestro amado y querido Obelisco”.
Legrand compartió un recuerdo vinculado a su infancia y declaró: “Quiero que ustedes sepan que yo soy nacida en la provincia de Santa Fe, en Villa Cañás, y nuestros padres nos trajeron para ver la inauguración del Obelisco cuando tenía apenas unos días”. Luego agregó: “Teníamos ocho años y nos alojamos en un hotel sobre la avenida 9 de Julio. Lo mirábamos y no podíamos creerlo”.
La conductora, que actualmente tiene 99 años, definió al monumento como “algo amado, querido y adorado por los argentinos”. Sobre el final del video, cerró con la frase: “Feliz día queridísimo Obelisco de la porteña Ciudad de Buenos Aires. Arriba la Argentina. Con todo mi amor les habla Mirtha Legrand”.
El video se difundió en redes sociales y recibió comentarios de usuarios como “¡Que privilegiada Mirtha! Ser parte y observadora de todos los acontecimientos, hitos de la humanidad… Grande Mirtha”, “Si vino cuando el Obelisco tenía unos días, técnicamente no vino a la inauguración, vino después” y “Mis respetos a la reina absoluta”.
El Obelisco de Buenos Aires fue inaugurado el 23 de mayo de 1936 como homenaje al cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires. Diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch, el monumento mide 67,5 metros de altura y se encuentra en el cruce de la Avenida Corrientes y la Avenida 9 de Julio. Desde 2025, el monumento cuenta con el Mirador Obelisco, una experiencia que permite ingresar a su interior y llegar hasta la cúpula mediante un ascensor vidriado. El recorrido dura aproximadamente 20 minutos e incluye ocho escalones, un elevador y una escalera caracol de 35 peldaños hasta el mirador final.
