Modelos predictivos basados en inteligencia artificial analizan millones de datos para anticipar favoritos y equipos sorpresa en la próxima Copa del Mundo de la FIFA.
La inteligencia artificial comenzó a proyectar escenarios para el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Mediante algoritmos que procesan datos históricos y en tiempo real, se identifican selecciones con mayores probabilidades de disputar el título, así como equipos que podrían romper los pronósticos tradicionales.
Según información proporcionada por la empresa OlimpIA, los modelos predictivos analizan variables como goles, expulsiones, lesiones, cambios tácticos y rendimiento físico. Estos datos se actualizan constantemente a medida que avanza la competencia, lo que permite recalibrar las predicciones de forma dinámica.
De acuerdo con Fortune Business Insights, el mercado global de analítica deportiva podría alcanzar los 7.030 millones de dólares en 2026 y superar los 31.000 millones en 2034, impulsado por tecnologías vinculadas al rendimiento, la prevención de lesiones y el análisis táctico.
“El fútbol sigue teniendo un componente impredecible, pero la capacidad de entender patrones nunca había sido tan avanzada como ahora”, afirmó Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA.
Entre las selecciones con mayores probabilidades de disputar el título, los algoritmos suelen incluir a Argentina, Francia, Brasil, Inglaterra y España. Estas selecciones son respaldadas por variables como rendimiento reciente, profundidad de plantilla, efectividad ofensiva y comportamiento táctico.
Camilo Martínez, Chief Data & Analytics Officer de OlimpIA, señaló que la inteligencia artificial es eficaz al procesar datos numéricos, pero no puede medir factores como la pasión, la presión o la suerte en momentos clave, como una tanda de penaltis. “La IA analiza variables medibles, como cuántos penales ha ejecutado un jugador o hacia dónde suele patear bajo presión, pero no puede anticipar un resbalón antes de patear”, explicó.
Martínez comparó el proceso de predicción con simular un partido en un videojuego miles de veces en una supercomputadora, utilizando datos reales sobre el ataque y la defensa de cada equipo, el clima previsto, los días de descanso y el historial de lesiones. El resultado es una predicción basada en qué equipo ganaría en un porcentaje determinado de partidos si se repitieran bajo las mismas condiciones.
Para el Mundial 2026, el desgaste físico será un factor clave debido a las largas distancias y la exigente logística entre los tres países anfitriones. La inteligencia artificial permite anticipar tendencias y posibles campeones, aunque el componente impredecible del fútbol permanece intacto.
