El delantero de la selección argentina se mostró expectante por el inicio de una nueva Copa del Mundo; destacó la sana rivalidad que mantiene con el Toro y renovó el sueño de conquistar el título otra vez.
A falta de 21 días para el inicio de la Copa del Mundo 2026 para la selección argentina, la ansiedad comienza a dominar el clima en el predio de Ezeiza. En este contexto, Julián Álvarez, uno de los pilares del esquema de Lionel Scaloni, se refirió al presente del equipo nacional y a la disputa por la titularidad que mantiene con Lautaro Martínez. En diálogo con el sitio oficial de la FIFA, Álvarez declaró: «Como argentinos, la ilusión siempre está; siempre pensamos en ser campeones y no va a ser de otra forma, queremos llegar a la final».
El delantero de Atlético de Madrid afirmó que revalidar el título mundial representa un desafío mayúsculo. Según su perspectiva, los márgenes en este tipo de torneos son ínfimos: «Sabemos que no es fácil, que es un Mundial, que los detalles cuentan mucho y puede pasar cualquier cosa; pero estamos preparados, preparándonos de la mejor forma y pasito a pasito». Estas declaraciones se producen cuando el cuerpo técnico encabezado por Scaloni se encuentra cerca de definir la lista definitiva de 26 jugadores, que deberá ser presentada formalmente el 1 de junio.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue su relación profesional con Lautaro Martínez. Álvarez naturalizó la competencia interna entre ambos delanteros y argumentó que este factor eleva el rendimiento colectivo. «Competimos y compartimos también dentro de la cancha, es un placer. Cuando hemos jugado juntos, lo hicimos muy bien. Y cuando le toca a uno o al otro, lo importante es que todos queremos lo mejor para el equipo, para sumar», enfatizó el exjugador de River Plate.
Para el futbolista nacido en Calchín, la jerarquía de los atacantes albicelestes es un motor de crecimiento constante. «Esa competencia interna hace que el otro crezca, que sea mejor cada día. Siempre ha pasado en todos los equipos que, cuando hay esa competencia interna tan grande y tan sana, hace que todos mejoremos y crezcamos más; eso es lo más importante», puntualizó Álvarez.
La preselección nacional, que cuenta con 55 nombres, refleja una renovación generacional que mezcla experiencia con jóvenes talentos. Mientras el país aguarda el recorte definitivo, el equipo planifica su logística y los jugadores, tras finalizar la competencia en sus clubes, se reúnen en el predio de AFA para partir hacia Kansas, donde la selección establecerá su búnker durante el torneo.
La puesta a punto final incluirá dos compromisos amistosos en territorio estadounidense. El 6 de junio, Argentina se medirá ante Honduras en el Kyle Field de Texas, y el 9 de junio enfrentará a Islandia en el Jordan-Hare Stadium de Alabama. Estos encuentros servirán como antesala para el debut oficial en el Grupo J, pautado para el 16 de junio contra Argelia, en el estadio de los Kansas City Chiefs.
