Morgan Stanley Capital International (MSCI) informará este jueves 18 de junio su Global Market Accessibility Review, una evaluación técnica previa a la revisión anual de clasificación de mercados. La calificación definitiva de Argentina como mercado standalone, frontera o emergente se conocerá el 23 de junio.
Este jueves 18 de junio, Morgan Stanley Capital International (MSCI) dará a conocer su Global Market Accessibility Review, un informe que evalúa la accesibilidad de los mercados para inversores internacionales. Este documento funciona como antesala de la revisión anual de clasificación de mercados, que se publicará el 23 de junio.
Según el calendario oficial de MSCI, la calificación final de Argentina —como mercado standalone, frontera o emergente— se conocerá el 23 de junio, después de las 22:30 CEST (17:30 hora argentina).
La expectativa en torno a esta decisión se debe a que MSCI considera la accesibilidad del mercado —incluyendo controles de capital, restricciones cambiarias, posibilidad de entrada y salida de capitales, y operatoria para inversores extranjeros— como uno de los criterios centrales para asignar la clasificación. Morgan Stanley evalúa los mercados según desarrollo económico, tamaño y liquidez, y accesibilidad para inversores internacionales.
MSCI clasifica los mercados accionarios en cuatro categorías:
- Mercado desarrollado: categoría más alta, para economías avanzadas con mercados grandes, líquidos y alta accesibilidad. Ejemplos: Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Alemania.
- Mercado emergente: países con mercados relevantes y cierta liquidez, pero con mayores riesgos institucionales, regulatorios, cambiarios o macroeconómicos. Esta categoría integra el índice MSCI Emerging Markets.
- Mercado frontera: mercados más pequeños, menos líquidos o con menor accesibilidad, pero que cumplen condiciones mínimas para ser parte de un índice invertible.
- Mercado standalone: categoría más baja. MSCI reconoce la existencia del mercado pero lo excluye de los índices principales por problemas de accesibilidad, restricciones operativas o controles de capitales. Argentina fue reclasificada como standalone en 2021.
La calificación de MSCI tiene impacto en los flujos de inversión: si Argentina mejora de categoría, podría ingresar en el radar de fondos que replican los índices de MSCI, lo que podría aumentar la demanda de acciones locales, mejorar valuaciones y ampliar la liquidez. Sin embargo, MSCI evalúa condiciones concretas de operatividad, como la capacidad de los inversores para girar fondos, liquidar operaciones y salir del mercado sin trabas significativas.
