El memorando de entendimiento de 14 puntos firmado entre Estados Unidos e Irán enfrenta dificultades debido a disputas sobre el control del estrecho de Ormuz, un paso clave para el tráfico de petróleo.
(Washington, Estados Unidos) El Memorando de Entendimiento de 14 puntos firmado entre Estados Unidos e Irán enfrenta dificultades debido a la decisión de Teherán de controlar la navegación del estrecho de Ormuz, un paso clave para el tráfico de petróleo que se produce y exporta desde Medio Oriente al mundo.
Donald Trump podía tolerar que Teherán dilatara el ingreso de los inspectores de la ONU para desmantelar su plan nuclear, pero se muestra inflexible respecto a evitar que la Guardia Revolucionaria controle la libre navegación de Ormuz.
Si Irán obtuviera el control del estrecho, el precio de la nafta en Estados Unidos podría alcanzar niveles históricos y los aliados del Golfo —Qatar, Arabia Saudita, Bahréin y Emiratos— quedarían expuestos al régimen chiíta.
La discusión se centra en el punto 5 del Memorando de Entendimiento (MOU). Irán sostiene que tiene el control de Ormuz, mientras que Estados Unidos afirma que la libertad de comercio no se negocia.
El punto 5 establece textualmente:
«Al firmar este MOU, la República Islámica de Irán hará arreglos usando sus mejores esfuerzos para el paso seguro de buques comerciales sin cargo durante 60 días solamente desde el Golfo Pérsico hasta el Mar de Omán, y viceversa. El tráfico de buques comerciales comenzará inmediatamente, y considerando la necesidad de eliminar los obstáculos técnicos y militares y el desminado por parte de la República Islámica de Irán será instaurado dentro de 30 días. La República Islámica de Irán llevará a cabo un diálogo con el Sultanato de Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el Estrecho de Ormuz, en discusión con otros estados ribereños del Golfo Pérsico en línea con el derecho internacional aplicable y los derechos soberanos de los estados costeros del Estrecho de Ormuz».
A 11 días de la firma del acuerdo, formalizado por Trump en Versalles (Francia) y por el presidente iraní Masoud Pezeshkian en Teherán, la Guardia Revolucionaria no ha cumplido con ninguna condición del punto 5.
Los enfrentamientos en Ormuz se reanudaron luego de que un buque petrolero decidiera utilizar aguas territoriales de Omán para cruzar el estrecho, en lugar de navegar por la zona controlada por Irán.
Trump se comprometió con los países aliados del Golfo a proteger la comercialización de sus exportaciones petroleras. Además, necesita que el combustible baje de precio antes de los comicios de medio término en noviembre.
El líder republicano conoce que Jimmy Carter perdió su reelección frente a Ronald Reagan por el valor del barril de petróleo, y busca evitar repetir esa experiencia.
“Aviones de Estados Unidos acaban de atacar almacenes iraníes de misiles y drones, así como sitios de radar costeros, por violar el Acuerdo de Alto el Fuego, nuevamente. Es muy posible que nunca aprendan. Puede llegar un punto en el que ya no seamos capaces de ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con tanto éxito. Si eso sucede, la República Islámica de Irán dejará de existir”, advirtió Trump en su red Truth Social.
“Los ataques indiscriminados de Estados Unidos contra Sirik no socavarán nuestro control sobre el estrecho, pero nuestros ataques contra los infractores sirven como recordatorio para otros buques de la ruta correcta para un paso seguro”, replicó la Guardia Revolucionaria.
Y agregó: “En cuanto a las bases estadounidenses en la región, ese es otro asunto. Se enfrentarán a un infierno en los próximos días”.
Mediadores de Pakistán y Qatar han dialogado en las últimas horas con JD Vance (vicepresidente de Estados Unidos), Steve Witkoff (enviado especial en Medio Oriente) y Jared Kushner (yerno de Trump) para pactar una tregua que permita retomar las negociaciones de paz.
Desde Washington, la respuesta fue que Irán debe permitir el libre paso por Ormuz y frenar los ataques a las bases militares de Estados Unidos ubicadas en Kuwait y Bahréin.
Por su parte, Teherán insistió ante los negociadores de Pakistán y Qatar que tiene derecho a controlar Ormuz y que resistirá una probable ofensiva militar del Pentágono para liberar el estrecho.
En este contexto, se suspendieron todos los contactos oficiales entre Estados Unidos e Irán, y no está previsto que se reanuden las negociaciones en Suiza.
Trump se reunirá con Marco Rubio (secretario de Estado), Pete Hegseth (secretario de Guerra), John Ratcliffe (director de la CIA), Vance, Witkoff y Jared para definir un ultimátum a Irán. En la Casa Blanca aseguraron a Infobae que sería en las próximas 48 horas.
