Las plataformas avanzan en la distribución publicitaria, la segmentación por nichos y la unificación de los productos.
En 2012, la aparición de Netflix en la Argentina y en buena parte del universo conocido marcó un cambio en el consumo audiovisual. Por un fee mensual, los usuarios accedían a una cantidad inusitada de películas y series a demanda. Desde entonces, el mercado mutó.
Casi todos los consumidores utilizan plataformas de diferente tipo. Los más jóvenes se concentran en YouTube, mientras que los adultos acceden a dos o tres marcas a través de aplicaciones en smart TV, PC o celular. La TV de aire y el cable quedaron relegados a generaciones mayores o a quienes no tienen otra alternativa.
El mercado de la propiedad intelectual y la «guerra del streaming» entre 2019 y 2022 generaron inflación en costos de producción, exclusividades absolutas y empujaron al usuario a requerir más de un abono. Además, algunas plataformas cobran «alquiler» por contenidos específicos. Wall Street dejó de conformarse con números rojos y exige ganancias altas.
Globalmente, el aumento de los abonos desde 2020 promedia casi un 50%. Algunos servicios superaron el 150% de incremento en seis años, y en 2025 el aumento interanual a nivel planetario rondó el 20%. Esto llevó a que los usuarios se cambien de plataformas rápidamente o contraten abonos promocionales para ver contenidos específicos. En Argentina, ningún operador tiene más del 20% del mercado, con Disney y Netflix a la cabeza.
La fragmentación y el incremento de precios dieron lugar a tres tendencias. Primero, la especificación: plataformas con orientación de género u origen, como Mubi (películas de festivales), Crunchyroll (animé) y Adrenalina Pura+ (acción, suspenso y aventuras). Segundo, el «Bundle»: ofrecer desde una única plataforma otras marcas, a veces en un abono global (como Disney y Hulu) o como suma aparte (Prime Video con Mubi, Crunchyroll, Universal+ y SonyOne). Tercero, el cable ofrece desde su interfaz una serie de plataformas, de modo flexible (Flow permite elegir dos diferentes por mes).
Los abonos «con publicidad» están en auge. Esto sugiere que las plataformas terminarán siendo similares al cable, o que el cable derivará a esta lógica formando un híbrido. Los nichos y los bundles serán predominantes, con los canales del viejo cable sustituidos por plataformas específicas, excepto aquellos dedicados a noticias y deportes en vivo.
