La compra de viviendas modulares desde China se presenta como una alternativa económica y rápida frente a la construcción tradicional en Argentina. Una familia de Santa Fe importó una casa de 72 m² que se desplegó en una hora y costó unos US$50.000.
Importar una vivienda prefabricada desde China es una alternativa que combina precios más bajos y plazos de entrega acotados, aunque requiere considerar costos adicionales como flete, impuestos y montaje. Según datos de catálogos mayoristas, una casa de 100 metros cuadrados puede costar entre US$18.000 y US$35.000, dependiendo de terminaciones y materiales.
El flete marítimo desde puertos chinos hasta Buenos Aires oscila entre US$3000 y US$7000 por contenedor. A esto se suman gastos portuarios, seguro y gestión aduanera, que pueden añadir entre un 10% y un 20% del valor declarado. Los impuestos de importación, IVA y tasas adicionales representan entre el 30% y el 50% del valor CIF.
El montaje local requiere mano de obra especializada y preparación del terreno, con un costo que puede representar entre el 10% y el 20% del valor total del proyecto. El costo final estimado para una casa de 100 m² lista para habitar en Argentina oscila entre US$45.000 y US$80.000.
Una familia de Santa Fe importó una casa modular de 72 m² desde China. Según relató la propietaria, Leticia Leites, en una entrevista con Radio 2 de Rosario, el costo de construcción tradicional en Argentina rondaba los US$1400 por metro cuadrado, mientras que las casas modulares nacionales costaban entre US$1000/m² y US$1200/m². El modelo adquirido en China tuvo un valor cercano a los US$700/m², con una inversión total de aproximadamente US$50.000 que incluyó fabricación, transporte internacional, importación, despacho aduanero y montaje final.
La vivienda cuenta con tres dormitorios, un baño, cocina equipada e instalaciones eléctricas y sanitarias preparadas para conexión. El proceso completo, desde la elección del modelo hasta la llegada al país, llevó alrededor de cuatro meses: un mes para diseño y documentación, un mes para fabricación y dos meses para el traslado marítimo. La estructura principal se desplegó en aproximadamente una hora, y la familia necesitó una semana adicional para terminaciones como zócalos, uniones y cortinas.
