Un estudio de la Universidad de Loughborough (Inglaterra) sugiere que el cabello rizado reduce la entrada de calor solar en la cabeza. El futbolista Marc Cucurella, con su característico pelo rizado, podría beneficiarse de esa propiedad durante los partidos.
Un estudio de la Universidad de Loughborough (Inglaterra), publicado en 2024 en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, analizó la relación entre el tipo de cabello y la termorregulación de la cabeza. Los resultados indican que el pelo rizado reduce de manera significativa la entrada de calor del sol en el cuero cabelludo, en comparación con el pelo liso o la ausencia de pelo.
El equipo de investigación diseñó un experimento con un maniquí térmico en una cámara de clima controlado. Se probaron cuatro tipos de cobertura del cuero cabelludo: sin pelo, pelo liso, pelo moderadamente rizado y pelo muy rizado, todos con el mismo color y longitud. Las condiciones incluyeron temperatura ambiental de 30 °C, humedad relativa del 60 %, velocidades de viento de 0,3; 1,0 y 2,5 m/s, y presencia o ausencia de radiación solar simulada. Se midió el flujo de calor que entra y sale del cuero cabelludo en escenarios secos y húmedos.
Los resultados mostraron que la mayor entrada de calor solar ocurre en un cuero cabelludo sin pelo. La protección aumenta progresivamente en el pelo liso, moderadamente rizado y, especialmente, en el pelo muy rizado. A velocidades de viento equivalentes a caminar o correr, solo el pelo muy rizado logró transformar el balance de calor en la cabeza, permitiendo una ligera pérdida de calor en condiciones de alta radiación solar.
Sin embargo, el pelo en la cabeza también reduce el potencial máximo de pérdida de calor por evaporación del sudor. Un cuero cabelludo calvo puede perder más calor por sudor, pero a costa de perder más agua. Según los autores, el pelo rizado minimiza la cantidad de sudor necesaria para compensar la ganancia de calor causada por el sol, lo que facilita la conservación de agua en ambientes calurosos y soleados.
Los investigadores señalaron que el hallazgo más contundente es la reducción de la ganancia de calor solar a medida que aumenta el rizo del cabello. El pelo muy rizado redujo en más de 150 W/m² la entrada de calor respecto a un cuero cabelludo sin pelo. Por primera vez, se documenta que la forma y la estructura del cabello pueden alterar significativamente la termorregulación específica de la cabeza.
Entre las limitaciones del estudio, los autores reconocen que el experimento se basó en un maniquí y no replica completamente la fisiología humana real, como la variación en la sudoración y temperatura de la piel. Todos los tipos de pelo analizados tenían la misma longitud, color y densidad, y solo se probó una intensidad de radiación solar. Futuros estudios buscarán extender las pruebas a mayor diversidad de cabellos, distintas condiciones ambientales y modelos más realistas.
Marc Cucurella, defensor del Real Madrid y de la selección española, luce un característico pelo rizado que tiñó de rojo tras ganar la Eurocopa contra Inglaterra. Si bien el estudio no menciona directamente al futbolista, sus características capilares coinciden con el tipo de cabello que, según la investigación, ofrece mayor protección térmica.
