Un estudio de Save the Children reveló que grupos armados ilegales utilizan plataformas como TikTok, Facebook e Instagram para contactar a niños, niñas y adolescentes antes del reclutamiento físico.
Los grupos armados ilegales están usando redes sociales para acercarse a niños, niñas y adolescentes antes de que el reclutamiento se materialice en el mundo físico. La alerta fue lanzada tras una mesa multiactor liderada por Save the Children, que durante seis meses reunió a entidades del Estado, organizaciones sociales, expertos y jóvenes para analizar cómo opera la captación digital en Colombia.
El estudio advierte que el reclutamiento forzado no empieza necesariamente con una presencia armada en el territorio. En muchos casos, el primer contacto puede darse a través de publicaciones, mensajes, videos o interacciones en plataformas como TikTok, Facebook e Instagram, especialmente en zonas donde hay mayor vulnerabilidad social.
De acuerdo con la información publicada por Blu Radio, el trabajo permitió construir una propuesta de Protocolo Nacional para la Protección frente al Reclutamiento en Entornos Digitales, con el fin de orientar la respuesta institucional ante esta nueva forma de acercamiento a menores de edad.
La investigación define la captación digital como el uso de plataformas digitales para atraer a menores hacia actividades ilegales o violentas. Los expertos aclaran que no se trata del reclutamiento en sí, sino de acciones previas que buscan generar confianza, interés o vínculo con los adolescentes.
Redes sociales como antesala del reclutamiento
El análisis identificó que existen organizaciones dedicadas a buscar, perfilar y acercar menores a grupos armados. Estas estructuras usan contenidos diseñados para conectar emocionalmente con los jóvenes mediante música, emojis, imágenes llamativas y videos, con mensajes que buscan normalizar la pertenencia a una estructura ilegal.
La investigación plantea tres momentos dentro del proceso. El primero es la exposición, cuando el menor se encuentra con contenidos que presentan la vida dentro de un grupo armado como atractiva, poderosa o rentable. Luego viene la interacción, cuando el adolescente reacciona, comenta o comparte ese material y se abre la puerta a un contacto directo.
La tercera fase es la activación, cuando el grupo empieza a pedir pequeñas acciones, propone tareas o busca llevar el contacto digital hacia encuentros presenciales. Según los expertos, ahí es donde el riesgo puede transformarse en una vinculación real.
El estudio también encontró cinco narrativas frecuentes en este tipo de contenidos: la normalización de la violencia, la exaltación de una masculinidad asociada al poder, la promesa de dinero fácil, la falsa idea de familia o hermandad dentro del grupo armado y la invitación a vivir solo el presente, dejando de lado la educación o un proyecto de vida.
Expertos piden prevención y alfabetización digital
Felipe Cortés, director de Incidencia de Save the Children, explicó que el país aún no cuenta con cifras precisas sobre cuántos menores son captados inicialmente por redes sociales, debido al alto subregistro. Sin embargo, recordó que en 2025 se reportó el reclutamiento de más de 600 niños, niñas y adolescentes.
Cortés también señaló que estimaciones de la JEP indican que cerca del 44 % de los menores reclutados desde 2023 podrían haber tenido un primer contacto mediante entornos digitales.
Por su parte, Matthew Charles, profesor de la Universidad del Rosario y director de la Fundación Mi Historia, advirtió que hablar de ‘reclutamiento digital’ puede ser impreciso, porque el reclutamiento termina ocurriendo en el mundo físico. Lo que sucede en internet, explicó, es una fase previa de captación que complementa el control territorial de los grupos armados.
Charles relató que, en un municipio del Cauca, una encuesta a 40 estudiantes de un mismo colegio mostró que todos afirmaron haber recibido mensajes de un grupo armado por Facebook. Según el investigador, antes de ese contacto los menores ya habían sido identificados en sus comunidades.
Los expertos señalaron que eliminar estos contenidos de internet no siempre es posible, porque muchos no infringen directamente la ley. Por eso, pidieron fortalecer la alfabetización digital, promover conversaciones entre padres e hijos sobre lo que consumen en redes y crear herramientas para que los menores reconozcan mensajes de manipulación.
También hicieron un llamado al Estado para crear una unidad especializada que coordine la respuesta institucional frente a la captación digital y refuerce la prevención del reclutamiento de menores en Colombia.
