La banca de Colombia y Venezuela avanza en la reactivación de la corresponsalía bancaria internacional mediante el sistema Swift, con el objetivo de restablecer giros directos para inversión, remesas y comercio exterior durante este año.
La relación comercial entre Colombia, Venezuela, Swift y la banca de ambos países se encamina a reactivar la corresponsalía bancaria internacional este año. La medida apunta a restablecer giros directos para inversión, remesas y comercio exterior tras años de desconexión financiera y de pagos triangulados a través de terceros mercados.
El movimiento ocurre mientras la economía venezolana proyecta un crecimiento de 8% y una producción petrolera de entre 1,2 millones y 1,3 millones de barriles diarios este año, por encima de los 700.000 u 800.000 barriles del año 2025.
Luis Felipe Quintero, presidente de la Cámara Colombo Venezolana, explicó que el avance es posible por el levantamiento de sanciones dispuesto por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Esa decisión favorece al Banco Central de Venezuela y a entidades con más del 50% de capital estatal.
Quintero precisó que los códigos Swift ya existían, pero deben ser reactivados mediante protocolos jurídicos, informáticos y de ciberseguridad en los que ya trabaja la banca privada de ambos países. La meta es que las primeras transacciones puedan concretarse antes de que termine el año.
La reactivación bancaria apunta a eliminar la triangulación de pagos
La habilitación de giros directos permitirá dejar atrás el esquema de pagos a través de terceros países, con impacto sobre costos, tiempos y competitividad en las operaciones de comercio exterior. Para la Cámara, el cambio también reducirá la tercerización que dominó los intercambios durante los años de desconexión financiera.
Quintero describió esa modificación como un punto de inflexión para la relación bilateral. También señaló que la nueva operativa habilitará de forma segura servicios integrales para empresas y personas naturales, entre ellos remesas, pago de recursos y repatriación de utilidades.
Sobre los plazos, el dirigente expresó su expectativa en términos directos: “Hablo con el deseo. Yo quisiera que fuera muy pronto; esperamos que ocurra este año porque eso va a facilitar el giro de todas las operaciones de inversión y de comercio exterior”.
La normalización también busca recomponer la relación de Venezuela con organismos multilaterales. Entre los casos mencionados figura la retención de USD 5.000 millones en el Fondo Monetario Internacional, vinculada a las sanciones previas.
La recuperación comercial suma rutas aéreas, revisión de activos y agenda fronteriza
El restablecimiento financiero coincide con señales de recuperación en la conectividad aérea. Avianca anunció una nueva ruta a Maracaibo desde el 15 de agosto, en línea con los esfuerzos por recuperar una integración que, hace 20 o 25 años, operaba de forma directa.
El gobierno venezolano, por su parte, evalúa la posibilidad de abrir cerca de 300 activos estatales —entre fábricas, maquinaria y edificios— a asociaciones público-privadas. Esta iniciativa, oficializada en abril con la creación de una comisión de alto nivel, busca dinamizar la industria local tras años de expropiaciones y desinversión.
El proceso de reactivación bancaria internacional y la apertura de nuevos canales comerciales forman parte de una hoja de ruta más amplia que impulsa la Cámara Colombo Venezolana para optimizar el intercambio bilateral en el segundo semestre del año.
Entre el 19 y el 21 de agosto, una delegación realizará una visita técnica a la frontera de Paraguachón para evaluar y mejorar la logística del paso fronterizo.
Además, la Cámara de Comercio de Maracaibo y su contraparte colombiana desarrollan una agenda académica y multisectorial, acompañada por una rueda de negocios en Cúcuta los días 14 y 15 de octubre. Esta cita contará con stands comerciales de bienes y servicios y una agenda académica dirigida a empresarios de ambos países.
