Un diputado iraní informó que se realizan esfuerzos para reactivar el acuerdo de 14 puntos de Islamabad, mientras el estrecho de Ormuz sigue siendo el principal punto de discordia.
Un diputado iraní, portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento, informó este domingo de gestiones diplomáticas en curso para reactivar el protocolo de acuerdo alcanzado a mediados de junio entre Washington y Teherán, comprometido recientemente por la reanudación de los bombardeos entre ambos países.
“Puedo anunciarles que se están realizando esfuerzos para reactivar el acuerdo de 14 puntos de Islamabad, en particular por parte de los mediadores”, declaró Hassan Qashqavi en una entrevista televisiva, en referencia a Qatar y Pakistán.
El nudo sigue siendo Ormuz
“Saben que la cuestión principal es la del estrecho de Ormuz, clave del asunto en estos momentos, y se está produciendo un intercambio de opiniones” al respecto, prosiguió el legislador iraní.
Cinco meses después del inicio de la guerra —que ha dejado miles de muertos en la región y sacudido la economía mundial—, los países mediadores enfrentan serias dificultades para que las partes beligerantes vuelvan a la mesa de negociaciones. El acuerdo anunciado en junio, que buscaba consolidar de forma duradera el alto el fuego vigente desde abril, se hizo añicos a principios de julio. En el centro de la discordia se encuentra el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el transporte de hidrocarburos sobre el que Teherán quiere mantener el control.
La pausa condicionada de Trump
El anuncio de Qashqavi llega un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara en su plataforma Truth Social que Estados Unidos e Israel habían acordado posponer nuevos ataques contra Irán, siempre y cuando se alcance rápidamente un acuerdo para poner fin a la guerra.
Trump aseguró que Irán y otros países de Oriente Medio le habían pedido “aplazar cualquier ataque” tras “acordar las líneas generales de un acuerdo”, una versión que la agencia iraní Mehr calificó el domingo de “una nueva mentira”, sosteniendo que las fuerzas armadas del país permanecen “en máxima alerta”.
El mandatario estadounidense señaló que el eventual pacto deberá incluir la “inmediata, completa y total apertura del estrecho de Ormuz” y el fin de la “amenaza nuclear” de Irán, un compromiso al que, según dijo, se sumó Israel. La agencia Fars, sin embargo, citó a una fuente cercana a los negociadores iraníes que insistió en que Ormuz seguirá cerrado “mientras Estados Unidos mantenga sus acciones hostiles”.
Meses de fuego cruzado
La guerra comenzó el 28 de febrero con bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde entonces, un primer alto el fuego vigente desde abril y el acuerdo de junio no lograron sostenerse, y ambos países volvieron a atacarse en las últimas semanas tras una breve pausa en julio.
La agencia de seguimiento marítimo Kpler reportó que el tráfico por el estrecho se desplomó, mientras la reanudación de las hostilidades volvió a impulsar los precios internacionales del petróleo, que habían caído durante el primer alto el fuego. El conflicto se desarrolla, además, a tres meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, en las que el Partido Republicano de Trump podría perder el control del Congreso.
Qatar y Pakistán, que han actuado como mediadores desde el inicio de las negociaciones en torno al acuerdo de Islamabad, buscan ahora tender un puente entre las posiciones de Washington y Teherán antes de que la escalada militar —que incluye ataques recientes en el mar Rojo por parte de los hutíes yemeníes y un incidente con un buque gasero en Egipto— vuelva a hacer descarrilar las conversaciones.
