Víctor Salgado, hermano de Lorenzo Salgado Araujo, quien murió el 7 de julio en Houston, Texas, durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), relató a través de su abogada los hechos ocurridos esa mañana.
El testimonio del hermano de Lorenzo Salgado Araujo aportó una nueva reconstrucción sobre el operativo migratorio en el que el migrante mexicano perdió la vida en Houston, Texas, el pasado 7 de julio. A través de su abogada, Víctor Salgado relató cómo vivió los segundos previos al disparo y cómo fue reducido por los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Según contó la abogada Ruby L. Powers en una entrevista con El País, su cliente sostuvo en distintas ocasiones el mismo relato ante los Texas Rangers, la Fiscalía del Condado Harris, el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI. La letrada afirmó que Víctor Salgado quiere que los hechos se conozcan y que se esclarezca la muerte de su hermano.
La mañana del 7 de julio, alrededor de las 06.30 hs, Lorenzo Salgado Araujo pasó a buscar a su hermano para dirigirse al trabajo. En la camioneta también viajaban José Trinidad Rojas y Daniel Tirado Pantoja, quienes iban a una obra en construcción. Durante el trayecto hacia la Interestatal 10, varios vehículos comenzaron a seguirlos por la avenida Wayside y la calle Canal, en Houston. En ese momento, ninguno de los hombres que iban a bordo de la camioneta identificó que se tratara de agentes del ICE.
De acuerdo con el testimonio transmitido por Powers al medio, uno de esos vehículos se aproximó a la camioneta. Víctor comentó que el conductor actuaba de forma extraña y que Lorenzo intentó esquivarlo. La abogada aseguró que, según su cliente, los automóviles no tenían logotipos ni señales visibles que permitieran reconocerlos. La persecución terminó cuando Lorenzo detuvo la camioneta a un costado de la calle Canal.
Fue entonces cuando, según el relato de Víctor Salgado, un oficial del ICE se acercó por el lado del acompañante, gritó que se detuvieran y disparó a través de la ventanilla abierta. La bala impactó en la parte baja de la espalda del conductor.
Tras el disparo, Víctor creyó inicialmente que él también había resultado herido. Mientras intentaba entender qué ocurría, vio que su hermano se sujetaba la espalda, perdía sangre y gritaba de dolor. Según recordó su abogada, Lorenzo alcanzó a decir frases como: “Me mataron” o “Me están matando”. Powers explicó a El País que inmediatamente después uno de los hombres abrió la puerta del vehículo y sacó por la fuerza a Salgado Araujo. “Dispararon y lo arrastraron del auto”, resumió el testigo. Recién en ese momento, al observar la identificación que llevaba colgada uno de los agentes, comprendió que se trataba de oficiales del ICE.
Los agentes obligaron a Víctor Salgado a arrodillarse sobre el pavimento, lo esposaron con las manos hacia atrás y revisaron los bolsillos de su pantalón corto. De acuerdo con su relato, uno de los funcionarios encontró su documento de identidad y gritó: “¡Mexicanos!”.
Horas más tarde, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) difundió una versión distinta de lo sucedido. Según el comunicado oficial citado por el medio, los agentes buscaban a otras personas y el funcionario que disparó actuó en defensa propia porque Salgado Araujo habría intentado embestirlos con la camioneta. Sin embargo, Víctor sostuvo que delante del vehículo no había automóviles oficiales y que los agentes del ICE aparecieron desde la parte trasera.
El relato del sobreviviente también describió lo ocurrido después de que su hermano resultara herido. Según explicó su abogada, Lorenzo fue esposado con las manos hacia atrás y acostado sobre el pavimento mientras aún sangraba. Sin acceso a su teléfono celular y todavía esposado, Víctor aseguró que suplicaba a los agentes que llamaran a la policía para auxiliar a su hermano. Powers afirmó a El País que su cliente calcula que transcurrieron entre 20 y 30 minutos antes de que llegara una ambulancia. Durante ese tiempo, él y los otros dos trabajadores fueron trasladados de un vehículo del ICE a otro, mientras observaban cómo Lorenzo permanecía inmóvil sobre el suelo. Cuando finalmente fue atendido por los servicios médicos, los tres acompañantes fueron llevados al centro de detención migratoria de Montgomery.
