Un informe de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) concluyó que no es posible determinar la autenticidad ni el origen de siete videos que muestran a Jesica Cirio en un vestidor con fajos de dólares, debido a la falta de metadatos.
La Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), organismo pericial del Ministerio Público Fiscal, concluyó que no se puede determinar si los videos de Jesica Cirio en un vestidor, rodeada de fajos de dólares termosellados, fueron alterados. El informe, al que accedió LA NACION, señala que los archivos carecen de metadatos, la información que registra, por ejemplo, la fecha de creación.
El peritaje se realizó sobre siete videos almacenados en una memoria USB y una tarjeta micro SD, incorporados a la causa que investiga el presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito de Martín Insaurralde. El trabajo concluyó que los videos perdieron sus metadatos de origen, por lo que no es posible verificar si fueron manipulados.
Según el informe, los archivos fueron sometidos a un “proceso de intermediación tecnológica previo”, que puede deberse a una edición, transcodificación o al envío a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Telegram o Signal, que habitualmente eliminan ese tipo de información. La ausencia de metadatos no equivale, por sí sola, a manipulación.
El análisis con la herramienta Exiftool constató que las marcas temporales internas de captura se encuentran en cero. Las fechas de creación y acceso en el pendrive corresponden al momento del copiado de los archivos al dispositivo (24 de junio de 2026), mientras que la fecha de modificación (24 de abril de 2023) coincide entre los videos 1 a 4 y entre los videos 5 a 7. El informe indica que esa coincidencia podría deberse a una modificación manual de metadatos o a una transferencia en bloque de los archivos, aunque sin poder afirmar que efectivamente hayan sido modificados.
Además, los peritos señalaron que los videos llegaron sin un código hash previo a la extracción, lo que impide garantizar su integridad y trazabilidad desde el origen. También se registró una divergencia en la cadena de custodia: el elemento identificado como “efecto 51” figuraba como un pendrive, pero en el sobre se encontró una tarjeta micro SD.
La identificación de las personas que aparecen en los videos fue derivada al Laboratorio de Multimedia Forense de la DATIP, que deberá expedirse en un estudio separado. El informe lleva la firma de los ingenieros de la DATIP y de los peritos de parte de las defensas de Martín Insaurralde y de Sofía Clérici.
