El ministro de Economía, Luis Caputo, advirtió que la capacidad de pesos es limitada y que no habrá dólares para todos. Mientras tanto, el contexto internacional se deteriora y las empresas postergan inversiones.
En los despachos oficiales y en los directorios de las compañías, las elecciones de 2027 ya condicionan la agenda. La estrategia del Gobierno de confrontar tempranamente con Axel Kicillof, a quien algunos funcionarios denominan «el anticristo», obliga al ministro de Economía, Luis Caputo, a tomar precauciones.
«Los que crean que van a poder salir pesos de algún lado para comprar dólares, sepan que no. La capacidad de pesos es limitada», aseguró Caputo esta semana en un evento organizado por El Cronista y luego en París ante inversores internacionales y grandes empresarios argentinos.
El contexto internacional se presenta volátil. El precio del barril de petróleo Brent trepó un 5% a US$102,9 y los bonos a 10 años de los Estados Unidos rinden 5,2%, cerca de su nivel más alto en dos décadas. Varias compañías argentinas, como Adecoagro y Capex, y la provincia de Santa Fe suspendieron sus planes de colocar deuda en el exterior.
La semana pasada, la colocación de deuda de San Juan estuvo a punto de frustrarse. El equipo económico que asesora al gobierno de Marcelo Orrego decidió avanzar pese a las advertencias de los bancos y del Ministerio de Economía de la Nación. Finalmente, consiguió US$600 millones al 9,85 por ciento.
El Gobierno busca preservar el superávit fiscal. Está por publicarse un decreto con un plan de retiros voluntarios para empleados de la administración pública nacional, al que se espera que se sumen entre 1000 y 1500 trabajadores. Ya se achicó la planta de empleados públicos en 77.000, según informó el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Empresas reclaman a Caputo por reintegros de exportación impagos. «Se vencen los plazos y la deuda se acumula», reconocen.
El FMI inquirió en detalle sobre las presuntas intervenciones del Banco Central a través de bancos locales en el mercado de contratos a futuro (NDF). También generó suspicacia un viaje del viceministro de Economía, José Luis Daza, a Arabia Saudita. Voceros de Economía no confirmaron ni negaron la visita. Fuentes del Gobierno señalaron que la intención era colaborar para el ingreso de Aramco al proyecto de gas natural licuado de YPF, aunque desde la compañía estatal negaron la información.
En el plano político, el sociólogo Luis Costa afirmó: «El Gobierno sigue muy competitivo. Y si hace una alianza con el Pro está más competitivo todavía. El voto cambia menos de lo que se cree. Y no tienen sus votantes una zona de escape».
La senadora Patricia Bullrich, en el Coloquio de IDEA, pareció hablar más como candidata que como legisladora. «Ella hará lo necesario para que reelija el modelo», aseguraron a su lado.
El puesto de vicepresidente en una eventual fórmula libertaria es objeto de especulación. Gobernadores peronistas del Norte, como Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), se ilusionan con integrar la fórmula de La Libertad Avanza, según versiones. También en el Pro especulan con ese lugar. Estos temas forman parte de la negociación para suspender las primarias obligatorias (PASO).
El Gobierno adelantó la campaña para ordenar la política. Mientras tanto, las empresas postergan decisiones de inversión. Caputo puede blindar el Banco Central y cuidar la caja, pero no puede acortar el calendario electoral.
